PSOE y BNG de Ames ultiman un acuerdo para cerrar el presupuesto

SANTIAGO

PSOE y BNG de Ames cuecen un acuerdo económico que debería implicar la aprobación del presupuesto municipal de este año sin necesidad de someter las cuentas a la figura de la moción de confianza. Así lo confirmaron ayer la edila de Facenda, la socialista Patricia Conde, y el portavoz nacionalista, Xosé Fernández. La responsable de las cuentas destacó el buen clima de entendimiento con el grupo nacionalista, aunque matizó que en estos momentos no existe compromiso formal, aunque este podría ver la luz hoy mismo, ya que a media mañana está prevista una nueva reunión entre los integrantes de la comisión negociadora del PSOE y del BNG. Una de las propuestas formuladas por los nacionalistas fue que el regidor, Carlos Fernández, se incorporase al proceso negociador para imprimir agilidad a las conversaciones. Esta propuesta fue atendida, por lo que el alcalde participará hoy en una reunión que se augura definitiva, lo que implicaría una pronta aprobación de las cuentas de este año, que podrían ser las últimas del mandato. El punto de partida que planteó el equipo socialista de Carlos Fernández fue un presupuesto con una previsión de ingresos y gastos de 25 millones de euros, con un mínimo superávit contable para mantener el equilibrio y un capítulo de inversiones que supera los cuatro millones de euros. Otro de los apartados más destacados por los socialistas es el elevado volumen de gasto social y un recorte en las previsiones de ingresos por licencias urbanísticas debido a la crisis económica. Satisfacción parcial Entre las alternativas formuladas por el BNG para apoyar el presupuesto estaba la financiación de servicios de transporte en las zonas rurales y el desarrollo de determinados equipamientos, como el parque de Milladoiro, así como un incremento en las partidas para subvenciones a los colectivos amienses y la creación de un aparcamiento provisional en Bertamiráns. Según el Bloque, estos planteamientos fueron aceptados aunque no con las cuantías propuestas por su partido. Esta circunstancia provocó que el BNG reconociese un principio de acuerdo, aunque con el matiz de Xosé Fernández de «satisface en parte as nosas expectativas». La inclusión de alguna de estas propuestas, en caso de que finalmente exista acuerdo entre ambas fuerzas políticas implicará modificaciones en el documento inicial cuya elaboración quedó cerrada a finales de febrero. El acuerdo entre ambas partes podría implicar el voto favorable de los nacionalistas al presupuesto o una abstención, que resultaría suficiente para que las cuentas entrasen en vigor sin necesidad de someterlas a la futura moción de confianza. Desmarque del PP Exista acuerdo o no, lo cierto es que el Partido Popular reconoció ayer en un comunicado oficial que sus conversaciones con el gobierno socialista estaban «en vía morta» porque el informe presentado por su portavoz, Santiago Amor, en la reunión del 22 de marzo pasado no obtuvo respuesta. Y una semana después, añade el PP, les ofrecieron una respuesta negativa sin apenas explicaciones. La última reunión se produjo anteayer y en ella, según la versión de los populares «non se avanzou absolutamente nada porque o grupo socialista está dilatando os tempos e non aportou ningún documento dos solicitados polo PP na reunión anterior e mantívose na súa posición inflexible». El Partido Popular relaciona esta actitud con la creencia de que «posiblemente, o acordo co BNG en forma de abstención xa está pechado tal e como ocurriu no último orzamento».