Bondades y problemas de la subvención

SANTIAGO

La crisis está acentuando la política de subvenciones, defendida ahora por los partidos de todas las ideologías e incluso bien recibida por la banca. El último anuncio de la Xunta ha sido un plan de 120 millones para apoyar la automoción, que se suma a otros muchos, tanto del Gobierno autonómico como del central.

¿Son realmente efectivas estas subvenciones? Funcionan para evitar que se agrave la sangría del empleo, son una solución a corto plazo, pero no atacan el problema real de la economía. Una vez que desaparezca la inyección de fondos, volverá el problema.

Es más. En algunos casos las ayudas han contribuido a inflar algún sector de forma artificial. Como ejemplo, la Xunta va a suprimir ahora las ayudas a los hoteles. ¿Por qué? Porque generaron un problema: ahora hay demasiadas plazas hoteleras.