Tímida respuesta vecinal en la muestra fotográfica «Os composteláns imos de voda», expuesta en Cornes
20 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La sala de exposiciones de la Casa das Asociacións de Cornes acogerá hasta el 6 de febrero una peculiar muestra fotográfica que descubre cómo el paso del tiempo influye en los enlaces matrimoniales de Compostela. Desde los cambios en la moda nupcial hasta las variaciones en el tipo de fotografía o en la propia ceremonia y posterior fiesta están recogidos en los paneles de la muestra.
La exposición surgió a partir de la idea de tres fotógrafos profesionales, Alberto Uzal, Suso Rivas y Adolfo Enríquez, que propusieron la muestra al departamento de Participación Cidadá. La idea fue bien acogida, pero se le dio una perspectiva más amplia, que consistía en recoger fotografías de los vecinos a título particular. La respuesta no fue la esperada y solo se recibió una veintena de ejemplares, entre las que están las de las concejalas Mercedes Rosón y Guadalupe Rodríguez, además de algunos familiares de otros concejales de Santiago. Los organizadores consideran que posiblemente en Santiago se entienden estas ceremonias como algo privado y el pudor hizo que muchos vecinos no se atrevieran a mostrar estos recuerdos. Pese a todo, en la Casa de Cornes es posible apreciar las diferencias entre tres épocas: 1903-1958, 1960-1999 y 2000-2009.
Aunque en la primera etapa lo más habitual eran las novias vestidas de negro también se recoge la foto de una ceremonia de 1910 en la que una novia más moderna viste del blanco, que se impondría más tarde. El velo, de considerables dimensiones, tan usado en una época, fue recortándose a media que avanzaron los años noventa, cuando los palabra de honor se imponen en la moda nupcial. Mientras el traje de la novia permite situar claramente la época, el de los novios ha sufrido escasa variación. Eso sí, el negro fue dando paso a tonos menos serios. El sombrero de 1900 desapareció totalmente del vestuario masculino.
Los paisajes elegidos para retratar a los recién casados también han sufrido cambios a lo largo de los años. Junto a las fotos de estudio de Alfonso, tomadas unos días antes o después de la ceremonia, hay también los retratos a pie de casa donde al fondo puede verse un gran palleiro.
Más tarde, la praza do Obradoiro con la Catedral al fondo pasaría a ser el escenario imprescindible para inmortalizar la boda. La Alameda es otro de los referentes en los álbum de bodas. Pero no todos son retratos de novios en ceremonias religiosas también los enlaces civiles tienen cabida en la muestra y, junto a los novios, los invitados tienen su presencia en la muestra fotográfica.
Una de las fotos más curiosa es la primera que puede verse en los paneles correspondientes al primer período, en los años 50, en la que aparece la primera fiesta de enlace matrimonial celebrada en el Hostal dos Reis Católicos, que hasta poco antes había sido hospital. La boda fue en Santa Susana.