Los vecinos amanecieron ayer sorprendidos. En contra de lo esperado, la nieve hizo únicamente acto de presencia sin causar la más mínima incidencia reseñable, tal y como destacan desde las brigadas de Protección Civil operativas en la zona.
El ligero manto blanco que, a primera hora de la mañana, cubría los tejados y, parcialmente, las calles y las carreteras se disolvió a las pocas horas por el sol que luce en una jornada caracterizada, eso sí, por las bajas temperaturas. Si bien es cierto que esta zona no se ha visto afectada como en anteriores temporales -hace aproximadamente un mes cayó una nevada mucho más significativa- es igualmente reseñable que las medidas de prevención que se adoptan en la red viaria principal contribuyen a minimizar notablemente sus efectos.
Desde el Concello de Melide destacan la normalidad con la que transcurrió la circulación en la principal arteria de comunicación del municipio, así como del vecino de Arzúa: la carretera nacional entre Lugo y Santiago (N-547). Hubo previsión y por la noche se esparció sal para que el tráfico fuera el normal y habitual.