Ni frío, ni calor

La Voz

SANTIAGO

09 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ante una nevada como la de ayer hay dos posturas que no se deben adoptar: ni se puede fijar la mirada plácida sobre las graciosas estampas de los niños jugando, porque el tema no es una broma; ni indignarse y cargar sin medida contra las autoridades, porque se incurre fácilmente en una injusticia. En Santiago, la nieve es tan desconocida como las trombas de agua en California o las olas de calor en Oslo. Ante esa comprensible ignorancia habría que prestar una atención extraordinaria y humilde y no ofrecer esa falsa imagen de que todo está bajo control. Estábamos a cero grados, pero la sensación térmica política era de -10.