Por si no se habían dado cuenta todavía, la Navidad está ahí, a la vuelta de la esquina. Y nos lo recuerdan los preparativos que estos días afloran por todas partes. Uno de los más visibles es el árbol y los adornos navideños que lucen todos los años en la praza do Obradoiro y que ya están terminados. En esta ocasión, es un ejemplo de sencillez combinada con buen gusto. Forma parte de la programación navideña del departamento de Festas que dirige Xosé Baqueiro. Ahora falta el encendido del multicolor alumbrado callejero.
En la Navidad compostelana pervive la tradición de los belenes. Un buen ejemplo es la parroquia de San Caetano, que ayer abrió al público una muestra de treinta belenes característicos de distintos países, como Perú, Francia, Mozambique, Filipinas o México, además de los españoles. Esta iniciativa ha sido promovida por el párroco de San Caetano, Víctor Sánchez Lado, quien destaca que cada cultura expresa de diferentes maneras el significado del belén como el inicio de un nuevo camino. La exposición estará abierta en las fechas navideñas de 17 a 20 horas, y de 10 a 14 horas los domingos y festivos. Las personas interesadas en visitar la muestra pueden recibir más información llamando al teléfono 606 437 442.
Intermón Oxfam llamó ayer la atención de los compostelanos sobre la necesidad de luchar contra el cambio climático. Lo hizo con una instalación en la praza de Cervantes que permitió a los ciudadanos «aligerar» el peso del cambio climático, que sufren sobre todo los países pobres. Intermón Oxfam quiso remarcar el inicio de la cuenta atrás para la cumbre de la ONU, del 8 al 18 de diciembre en Copenhague, en la que se deberá acordar un nuevo tratado global que sustituya al Protocolo de Kyoto en el 2012. La responsable del comité de voluntarios de la oenegé en Santiago, Laura García, dijo que en la cumbre se deberá firmar un acuerdo «xusto, ambicioso e vinculante, no que os países ricos, que son os máis contaminantes, se comprometan a reducir as súas emisións de gas invernadoiro».