El inmediato comienzo de las obras del tramo viario hasta Arzúa aporta credibilidad a la palabra dada el pasado mes de juni, por el ministro de Fomento, José Blanco, que en el transcurso de un homenaje que recibió de la asociación de empresarios de Melide anunció que la totalidad del trazado de la autovía entre Lugo y Santiago estaría en obras el próximo año.
Solo resta ahora que el compromiso de Blanco quede acreditado con la contratación, en los próximos meses, del tramo que discurrirá por Melide o, lo que es lo mismo, entre el término municipal arzuano y el lucense de Palas de Rei. En el homenaje de la patronal melidense, el titular de Fomento anunció que ese trámite quedaría resuelto en seis u ocho meses, tiempo estimado como necesario para dar el obligado cumplimiento a la tramitación administrativa que precede a toda obra.
La recepción y resolución de las alegaciones al estudio informativo y la aprobación definitiva del posterior proyecto eran entonces los trámites que tenía pendientes el ministerio para avanzar hacia la ejecución del tramo entre Arzúa y Palas de Rei, que podría adjudicarse, según las previsiones de José Blanco, en los primeros meses del próximo año.
El retraso que acumula ese tramo respecto a los demás que configuran el proyecto viario encuentra su explicación en la modificación del trazado aprobado inicialmente hace seis años, que de prosperar alejaría la futura autovía unos 10 kilómetros de Melide. En detrimento de esa primera propuesta, Fomento promovió el estudio informativo de un corredor alternativo que aproxima la vía de alta capacidad al municipio melidense y que será el que finalmente prospere.