«Este libro recoge unas reflexiones en voz alta»

Concha Pino

SANTIAGO

El abogado compostelano lamenta no haberse extendido en algunas cuestiones sobre la ciudad

25 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La editorial Alvarellos presenta mañana el libro Santiago a través de mis gafas , un recorrido por la historia de la ciudad y de sus gentes escrito por el abogado compostelano Santiago Nogueira Romero, que se confiesa un poco abrumado, «casi asustado», por la repercusión social que está teniendo la obra.

-¿Por qué decidió escribir sus recuerdos?

-Muchos amigos me decían que escribiera mis memorias, pero no me interesa. Pero es cierto que conozco cosas de Santiago y que tengo buena memoria, así que un poco por divertimento, porque no consulté fuentes históricas, y las tengo, decidí escribir estas reflexiones en voz alta. Santiago es muy especial, tiene una gran repercusión nacional e internacional, y lo pude comprobar. Pero los compostelanos no son conscientes.

-¿Dejó cosas sin contar porque viven los protagonistas?

-Muchas. A mí lo de la memoria histórica me molesta muchísimo, me da mucha pena porque es hurgar en heridas que prácticamente estaban cicatrizadas. Si no nos olvidamos de las rencillas de nuestra historia no vamos bien. Y no hablo de infinidad de cosas que sé por casos que pasaron por mi despacho, ni mucho menos. Hablo del caso Barreiro, por ejemplo, porque ya era del dominio público por un libro, y yo sé más cosas que su autor, Javier Navaza; o el caso Cuíña, porque está justificado. Y en algunas pude haberme extendido más, pero ya no tiene remedio.

-¿En cuáles?

-Probablemente en la posguerra. Galicia fue la despensa de España no solo en hombres, sino también en alimentos, y sufrimos un racionamiento tremendo, con cartillas hasta para fumadores. Y en las relaciones Iglesia-Estado también pude profundizar un poco más. Y quizá se podría haber abordado un tema que me está preocupando de una manera tremenda como el del localismo, porque no vamos bien si no somos capaces de ser generosos. -¿Cree que el pasado fue un tiempo mejor? -No, en absoluto. Cualquier tiempo pasado no fue mejor ni peor, fue distinto.

-¿Va a los conciertos de la Banda porque quizá quiso ser músico?

-Ese amor por la música nació porque de pequeño iba siempre a los ensayos de la Banda de Portor, en el entorno de Ponte Maceira, que era donde tenía mi madre la escuela y donde vivíamos durante el curso escolar. Pero nunca tuve interés por tocar, aunque el instrumento que más me gusta es el clarinete. Y sabía mucho solfeo, y tengo una anécdota al respecto. Yo le enseñé solfeo a mi mujer, cuando ni siquiera éramos novios, porque decidimos sacar el título de Magisterio cuando ya estábamos en la Universidad, y a ella le dieron notable y a mí me suspendieron.