La mitad de las nuevas parcelas del polígono de Melide están sin vender

N. R. N.

SANTIAGO

La elevada demanda de suelo industrial que, en su día, sirvió como argumento para urgir la ampliación del polígono de Melide no se ajusta a la real una vez se ejecutó ya la urbanización de la segunda fase del parque empresarial. Desde entonces ha transcurrido un año y del conjunto de las nuevas parcelas que se pusieron a la venta, más de la mitad no ha encontrado todavía comprador.

La ampliación del polígono industrial de Melide supuso la urbanización de 35 parcelas libres, de las que únicamente se han vendido cuatro. Según los datos facilitados esta semana por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, esas son las solicitudes de compra resueltas por Xestur, que, no obstante, ha tramitado la reserva de 11 parcelas. Así, el número de parcelas libres en el polígono industrial de Melide cuando ha transcurrido un año desde que se pusieron a la venta asciende a una veintena.

La demanda formalizada de suelo industrial en Arzúa es más halagüeña. Un total de 16 parcelas resultaron de la urbanización de la segunda fase del polígono del municipio, concluida hace dos años. De ese conjunto, Xestur vendió 14, con lo que se reduce a dos el número de parcelas disponibles, siempre según la información facilitada por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.

La explicación a la falta de iniciativas empresariales que garanticen la ocupación íntegra del suelo disponible en el polígono industrial de Melide no puede buscarse en la carencia de servicios, que supuso un obstáculo para el desarrollo del parque desde la urbanización de la primera fase hace ya 13 años. La ampliación, el año pasado, del polígono se acompañó de la promoción de los necesarios proyectos para resolver importantes carencias como la falta de servicio de saneamiento o el deficitario funcionamiento de la red de abastecimiento de agua.

El polígono industrial se dotó además de otros servicios indispensables para las empresas, tal es el caso de una red sin hilos que garantiza el acceso a Internet de banda ancha. Así, los problemas en materia de telefonía también quedaron resueltos.