Un demoledor informe del anterior responsable de la firma dice que se precisa una inyección para evitar la quiebra
09 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La empresa municipal de Turismo, Incolsa, atraviesa una más que complicada situación presupuestaria que cuestiona su viabilidad «económica y financiera», según un demoledor informe remitido al Ayuntamiento por el gerente de la entidad hasta el 6 de abril, Iñaki Gaztelumendi, quien advertía que a fecha de 31 de marzo había ya un déficit presupuestario de 628.000 euros sobre una cuenta general de 2,4 millones y de que la sociedad debería corregir a la baja el apartado de ingresos en 1,1 millones de euros, ante los previstos fallidos.
Según el ex gerente, la entidad necesita una aportación extraordinaria para que no se declare su quiebra, y sugería que la opción más viable es que la asuma el Concello, al margen de que se deban articular nuevos convenios de colaboración con otras administraciones públicas. El propio concejal de Turismo, Xosé Manuel Iglesias (BNG), cuya gestión ha sido duramente criticada por Gaztelumendi, no solo asumió ayer la difícil situación de la sociedad municipal, sino que entiende que requiere de la inyección de un millón de euros, no solo para sanear la empresa, sino para que «funcione con normalidade no futuro». Pero en ningún modo coincide con el PP en que la entidad esté «al borde de la quiebra» y sostiene que el Concello saldrá «ao rescate» de Incolsa.
La situación deriva de la falta de concreción de varias subvenciones que se contabilizaron como ingresos en el 2008 por valor de 400.000 euros, «aunque se hicieron igualmente gastos contando con ellas», afirma la edila del PP Paula Prado, quien sacó ayer a la luz estas cuentas. Y se agudizó en el actual ejercicio, en que resultaron fallidos tres convenios previstos con la Xunta para la promoción de la ciudad por importe de 600.000 euros, después de que Incolsa se quedase sin los ingresos (1,8 millones) de la Dirección Xeral de Turismo una vez que la Xunta decidió asumir ella misma la negociación del nuevo convenio con las empresas de bajo coste, al vencer el de Ryanair. En esa decisión basa Iglesias parte de la situación de Incolsa.
Ahora mismo, los compromisos fallidos suman 850.000 euros, aunque Iglesias afirma que los 200.000 que correspondían a la Diputacción en el 2008 se incorporarán este año.