Carlinhos sueña con poder despedirse de la afición en Sar. Por si acaso, la hinchada ya le tributó una cariñosa ovación el sábado, tras caer el equipo frente a ElPozo. Y también le cantó el «Carlinhos quédate» en los cuartos de final.
-¿Qué le pasa a uno por el cuerpo cuando los seguidores le muestran su afecto?
-Una gran felicidad. Es el reconocimiento a los tres años que he estado aquí y en los que siempre he intentado rendir lo mejor posible. Todavía estoy emocionado. Oír mi nombre, a pesar de que no pudimos ganar el partido, fue algo muy bonito.
-Seguro que su familia, desde Brasil, está al tanto de todas estas vivencias.
-Claro. Mi mujer hace de todo para tratar de seguir los partidos desde allí. Si llegamos a la final, ella y mi hijo quieren venir a Santiago para verla.
-¿Qué porcentaje de posibilidades le da al Lobelle en la lucha por eliminar a ElPozo?
-Es difícil de calcular. Trabajamos para intentar hacer un partido perfecto y forzar el desempate.
-¿Llega con un partido perfecto o haría falta que ElPozo no tuviese un buen día?
-Contra ElPozo es difícil esperar que no le salga un buen partido. Y seguro que querrán cerrar la eliminatoria a la primera oportunidad. El otro día nos mataron en las estrategias.
-La Recopa es el mejor recuerdo de sus tres años en Santiago pero si llegase al final de la Liga...
-Creo que me quedaría con la final de la Liga. La Recopa fue algo muy grande, con el pabellón lleno y la gente volcada. Además, conseguimos el título y marqué mi primer gol en el Multiusos de Sar.
-¿Su hijo seguirá siendo socio del Lobelle?
-Seguro, donde quiera que esté él va a ser un aficionado más de este club. Además, es compostelano.
-¿Cuándo se incorpora al Carlos Barbosa?
-El 1 de julio. Casi no tendré vacaciones, pero no pasa nada, sobre todo si llegamos a la final.