Las iniciativas municipales de participación vecinal no han trascendido y algunas resultan poco operativas debido al elevado número de miembros
26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En prácticamente todas las áreas del gobierno se cuenta con un consello municipal de participación, del que forman parte políticos y miembros de colectivos sociales e instituciones vinculadas a cada área. La constitución de los consellos municipales empezó a fraguarse hace unos seis años, pero casi no ha trascendido el trabajo realizado por cada grupo. La información que los miembros de cada consello reciben de primera mano de los concejales responsables de cada área se queda ahí o, en el mejor de los casos, se transmite entre los más próximos a cada entidad. Incluso se desconoce qué proyectos fueron puestos en marcha por el Concello después de haber sido propuestos por los colectivos sociales de cada grupo de participación.
Relacións Veciñais
El más activo, teniendo en cuenta la divulgación de los contenidos de sus reuniones, ha sido el de Relacións Veciñais. Bernardino Rama se mostró satisfecho con su funcionamiento y aseguró que las reuniones no se limitan a las ordinarias fijadas por el reglamento, sino también a todas las extraordinarias solicitadas. Incluso elogia las iniciativas y propuestas de los miembros del Consello Veciñal. En su opinión, nada hay que cambiar en este colectivo, que tendrá que celebrar elecciones próximamente.
En cambio, en el de Centro Socioculturales será necesaria una remodelación de su esquema para mejorar su operatividad. Socorro García reconocía que la designación de representantes vecinales sin tener en cuenta el territorio supone que, en ciertas ocasiones, se pierdan ideas. Lo ideal sería contar con voces de cada uno de los centros sociales, lo que permitirá conocer las necesidades y demandas de cada barrio y parroquia. García es crítica sobre la cultura de la participación y considera que todos los colectivos deberían reflexionar e incrementar la participación. El de Cultura, que se reunirá en las próximas semanas, ha permitido debatir sobre el plan estratégico, aunque también se reconoce que el elevado número de representantes hace difícil la asistencia de todos.
Algo similar le ha ocurrido a la concejala de Normalización Lingüística, Lupe Rodríguez, con el consello de esta área. En este grupo de trabajo son relativamente frecuentes los cambios de los portavoces representantes de las instituciones, sindicatos o colectivos sociales, lo que resta operatividad al Consello. Aunque en la teoría, Rodríguez considera que los consellos son impecables para generar participación vecinal; lo cierto es que en la práctica no lo son tanto. Tanto en el de Normalización Lingüística como en el de Educación, la concejala considera que las ideas aportadas por los miembros pueden ser interesantes, pero reconoce que en ciertas ocasiones no son realizables.
Diferentes formas de pensar
Elvira Cienfuegos, de Medio Ambiente, se mostró satisfecha con el funcionamiento de su Consello que cuenta con más de treinta miembros y que aporta un amplio abanico de formas de pensar, interpretar e innumerables propuestas. Claro que, al igual que otros miembros del Concello, no siempre resulta fácil llevar adelante las iniciativas. Uno de los principales hándicaps de los consellos municipales es que, en palabras de Cienfuegos, no solo hay que opinar sino también colaborar y participar más activamente.
También en el área social hay consellos. En este caso, en los de Benestar Social, Muller, Inmigración y Maiores está al frente a Mar Martín, que reconoce que tienen altos y bajos en su operatividad. Aquellos que tienen encomendadas tareas concretas, que realizan trabajos definidos, están funcionando a buen ritmo, pero otros dependen de la actitud de los integrantes.
En algunos casos, los consellos se activan como consecuencia de la aparición de problemas o conflictos concretos sin que se mantengan activos al cien por ciento durante todo el año. Martín espera impulsar el de Maiores, ya que considera imprescindible aprovechar la experiencia de las estas personas para sacar adelante iniciativas que reincorporen a estos colectivos a la vida activa.