La afición cobra protagonismo

SANTIAGO

Santa Isabel atronó, vibró y festejó. Ahora el objetivo es repetir estampa y decibelios en el Multiusos Fontes do Sar

26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Si el equipo merece un sobresaliente por haber llegado a semifinales, a la afición hay que darle matrícula de honor». Quien suscribe la reflexión es Manu, el capitán. Lo ejemplifica con una muestra del primer partido. Cuando Valença se disponía a lanzar desde los diez metros, el ruido batió todos los registros.

Lo cierto es que, después de la polémica generada por el cambio de escenario, al final al Lobelle no le vino mal recuperar su antigua casa. Los seguidores ya dejaron claro, mucho antes de que el balón empezase a rodar, que no iban a fallar. Y pocas veces se ha visto a la afición santiaguesa tan volcada y de una manera tan continuada, porque apretó los dos días del minuto uno al cuarenta. Incluso Vadillo y Dani Salgado, este último uno de los jugadores que más enrabietó a la hinchada lobellista, no dudaron en felicitar a la peña Manu Boys cuando se retiraban a los vestuarios, después de la derrota que apeaba al Benicarló de la carrera hacia la Liga.

Los seguidores que se acerquen el sábado al Multiusos Fontes do Sar tendrán mucho más sencilla la tarea del aparcamiento. Pero les será más difícil repetir el nivel de decibelios que se vivió en los dos duelos frente al Benicarló. Ese es el nuevo desafío, intentar que se viva en Sar un ambiente parecido al de la final de la Recopa, frente al Benfica, o al de hace un año, también en el play off de Liga, cuando el equipo tenía la posibilidad de dejar en la cuneta al Interviú. O al del fin de semana en Santa Isabel.

Pero hay otro logro del Lobelle, también relacionado con la afición. En la grada había una nutrida representación de todos los tramos de edades. Y el público, plenamente identificado con el equipo, no pasa por alto la presencia de canteranos en la primera plantilla. La representación compostelana ya no es solo cosa de Manu. Rubi, que tiene su peña, se ganó una de las ovaciones de la eliminatoria cuando estuvo a punto de batir a Leandro después de engañarlo con una maniobra a derecha e izquierda. Y Palmas también se ganó sus aplausos con su atrevimiento.