08 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El departamento de Urbanismo de Santiago es especialista en meterse en extraños jardines. Con el ánimo de vestir un santo para luchar contra el ruido -con la normativa de zonas saturadas de locales- ató de pies y manos a los empresarios del casco histórico, que encuentran dificultades para asumir reformas. Ahora han solucionado un problema concreto, pero es de esperar que lo hagan con todos los que llamen a la puerta de Raxoi.