Ames calcula en 250.000 euros el coste del plan de transporte rural

SANTIAGO

El pleno ordinario del pasado jueves de Ames se cerró con sendos acuerdos por unanimidad relativos a la modificación del contrato de gestión de la recogida de basura y de mantenimiento del punto limpio y para la constitución de una comisión para estudiar la implantación de un plan de transporte intermunicipal que comunique los núcleos rurales con las cabeceras urbanas y de ahí con el casco urbano de Santiago. El punto central del debate político fue el referido al transporte rural, que surgió a raíz de una moción que presentó el BNG, a la que el PP se sumó tras ampliar su contenido y que también contó con el refrendo del PSOE, que apuntilló que el reparto de miembros los grupos políticos de la citada comisión debe ser proporcional a la representación institucional de las citadas fuerzas políticas. Superados los asuntos de trámite y procedimiento, el debate entró en materia sobre costes del servicio y mecanismos para financiarlo, ya que la apertura de líneas en los municipios está recogida en el convenio pendiente de firma para el plan metropolitano de transporte, que establece que tales conexiones, si son deficitarias, se deben sufragar con fondos de los concellos y no de la Xunta, que asume el grueso de la cofinanciación del billete metropolitano. El regidor amiense, Carlos Fernández, exhibió un informe fechado en diciembre del 2008 en el que desgranaba la situación del transporte en Ames, un documento del que los demás partidos no tenían conocimiento, lo que provocó sus críticas hacia el gobierno local, que asume en minoría el PSOE. Y según las estimaciones del alcalde, el dato inicial es que el coste para la puesta en funcionamiento del servicio se sitúe en los doscientos mil euros, una cantidad que tras una primera revisión elevó a los 250.000 euros. Este importe, según Carlos Fernández, es excesivo para las arcas municipales y por esta razón entiende que el Concello no está en condiciones de asumir en solitario un proyecto tan cuantioso. A esta circunstancia añadió el alcalde la falta de competencias municipales para fijar líneas en Ames ya que, dijo, «temos o concello taladrado de concesións administrativas». Estos argumentos fueron rebatidos por la oposición. El portavoz nacionalista, Xosé Fernández, señaló que las cifras facilitadas por la alcaldía fijaban un coste del servicio sin tener en cuenta los ingresos por billetes e insistió en que la puesta en marcha del servicio es fundamental para garantizar igualdad de servicios entre los amienses. Fernández estimó, en base a los datos que aporta Ames para financiar el transporte comarcal que el coste del mismo asciende a 2,5 euros por vecino, cuando se trata de un servicio que disfrutan fundamentalmente los vecinos de las áreas urbanas. En cuanto al Partido Popular, el edil Ramón Argibay consideró que el primer convenio no defendía adecuadamente los intereses del municipio, por ser el ayuntamiento que más aporta al plan de transporte y afirmó que otros concellos como Brión y Teo habían dado más pasos que Ames para la implantación de líneas propias para fomentar un transporte en las zonas rurales. Pese a que la propuesta de crear la comisión se aprobó sin fisuras, a la hora del turno de explicación de voto el alcalde expulsó a Ramón Argibay del pleno por considerar que estaba vulnerando el sentido de este tipo de intervención. Esto provocó que los demás ediles populares abandonaran el pleno. El BNG se quedó y defendió su segunda moción de apoyo a la manifestación de la Mesa pola Normalización Lingüística convocada para el Día das Letras Galegas. La moción contó con el apoyo del PSOE.