La feria de caballos aún trae cola

SANTIAGO

El Concello de Padrón habla de éxito de p´´ublico en la cita, con 20.000 personas, mientras vecinos de A Barca y partidos como el PP y PG destacan la desorganización

16 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La feria de caballos del pasado domingo aún trae cola. Tras recibir a varios vecinos de la zona, el alcalde de Padrón se desplazó ayer hasta el campo de A Barca para comprobar lo que previamente le habían denunciado los afectados. No obstante, Camilo Forján no pudo constatar la presencia de basura, aunque sí de excrementos de animales, que no fueron retirados como sí se hizo con papeles y plásticos, después de que una cuadrilla del Concello los recogiera desde primeras horas de la mañana. En cuanto a los excrementos de los caballos, los residentes en la zona se temen que tendrán que esperar a que se «diluyan» como años anteriores, por lo que un día más dieron gracias a la lluvia por minimizar los olores. El regidor también inspeccionó la finca particular cuya titular fue a hablar con él para denunciar que le habían tirado varios postes del terreno.

Entretanto, un vecino hizo públicas varias fotografías que muestran claramente el «caos» de camiones, animales y personas que se dieron cita en el recinto, que más de uno calificó de «descontrol total». Y todo ello pese a que, desde el Concello, se anunció previamente -vía nota de prensa­- que la ordenación del espacio ferial pretendía «garantizar los espacios para animales y personas», de modo que se dispondrían «grandes pasillos de tránsito». Además, añadía la nota del Concello, la «ordenación mediante amarres de caballos y aparcamiento en batería de los camiones y vehículos de transporte pretenden facilitar los movimientos y la seguridad dentro del recinto ferial ganadero». No obstante, para los vecinos de la zona de A Barca y para otras personas que visitaron la feria no había tal organización. Es más, los primeros denuncian que los camiones bloqueaban los accesos a sus viviendas; que hubo caballos atados a las verjas de sus cierres e incluso remolques estacionados en fincas en las que no había autorización para ello. Por todo ello, este grupo de afectados se pregunta incluso si el campo de A Barca es el lugar más adecuado para la celebración de la feria de caballos del domingo de Pascua, un espacio que además queda mermado con la instalación de la plaza de toros móvil. En cuanto a los puntos de amarre para los caballos, los vecinos que viven en la zona de A Barca desmienten rotundamente que hubiera la cifra aportada por el Concello (600).

Reacciones políticas

El PP primero y el PG después, también se hicieron eco de las quejas vertidas por los afectados de la zona. El Partido Popular coincide en que los amarres no llegaban a un centenar. También habla de que no hubo señalización para aparcar, lo que provocó que «coches e camións atrancansen pistas e incluso a saída ou entrada a casas particulares». Para este partido, si el gobierno local quiere tener un evento exitoso «debería elaborar con anterioriedade un plan de organización e non traballar sobre a marcha». En cuanto al Partido Galeguista, denunció que la feria provocó «danos en propiedades» y que se caracterizó por la «desorganización», en alusión a que nadie del Concello estuvo presente para distribuir «a enorme cantidade» de camiones de ganado.