14 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Se podría llegar a entender el vacío de poder en el departamento de Turismo de la Xunta, porque así lo han querido los ciudadanos. Pero lo que ha ocurrido en el Concello de Santiago es gravísimo. En plenas negociaciones con la que pronto será la primera aerolínea de Lavacolla y a nueve meses de un Xacobeo dejan escapar a un gerente turístico avalado por la crítica y las cifras. ¿El problema? Que al profesional lo había contratado el anterior edil del ramo, que era del PSOE, y ahora es uno del BNG el que dirige el chiringuito. Así empezaron en San Caetano hace cuatro años, señor Bugallo, y así acabaron.