Luis Pasín guarda un grato recuerdo de aquella corporación, a la que llegó con las siglas del Partido Comunista de Galicia (PCG). «Era un paso adiante -dice- en conseguir o que aspiramos moitos durante moitos anos, loitando pola democracia e as liberdades». Destaca la labor que, incluso en el exilio, realizó la coordinadora vecinal, nombrando especialmente a Conxo. Del primer alcalde, Souto Paz, destaca «a súa honestidade e a súa ética política, xa podían aprender moitos do que fixo aquel home». Repara Pasín en el exiguo presupuesto de entonces: 400 millones de las viejas pesetas. Y sonríe al recordar que lo «dimitieron» como concejal de Tráfico cuando se puso del lado de los vecinos, que pedían señales para parar la sangría que se producía en la circunvalación.