El dueño de un edificio de la avenida de Lugo pide su recalificación para «dilatar los plazos» y no acabarlo

SANTIAGO

La historia del edificio de la avenida de Lugo que permanece sin terminar desde hace más de veinte años no parece tener un final. Hace varios meses, el propietario solicitó licencia para finalizar las obras del inmueble. En el proyecto se contemplaba la construcción de terminación del edificio para uso residencial. Meses antes, el Concello había conseguido que el propietario derribara el exceso de volumen que mantenía la obra paralizada y sumida en un litigio interminable.

Con la petición de la licencia de obras, las autoridades locales pensaron que el edificio inacabado tenía su finalización cerca; sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Mercedes Rosón, concejala de Urbanismo, se lamentaba ayer por la nueva estrategia del propietario del edificio, que ahora pide que se cambie la calificación del mismo y pase de uso residencial al de oficinas. Rosón dijo que esta nueva petición se realizó casi al borde de la finalización del plazo para el tramite anterior. Con esta fórmula, el propietario «gana tiempo», explicó Rosón.

La normativa urbanística de Santiago permite esta recalificación, pero precisa una tramitación laboriosa. De hecho, en el caso de que no fuera posible la recalificación ya habría sido comunicada con el fin de instar a finalizar las obras. Mercedes Rosón explicó que una vez concedida la recalificación del terreno y del inmueble, los propietarios tendrán que presentar un nuevo proyecto, lo que prolonga los plazos y permite que el propietario «vuelva a ganar tiempo».

Esta construcción comenzó a moverse precisamente después de que el Concello amenazara en el 2002 con expropiar el inmueble debido a su estado de abandono. Desde entonces, el propietario ha utilizado diversas fórmulas para retrasar la finalización. Primero fue rechazar la orden municipal de derribar el exceso; después agotó todos los plazos para presentar el proyecto nuevo para solicitar licencia, y ahora tramita un cambio de calificación. Todos amparados por la legislación. Lo curioso del caso es que el edificio se adaptaba a la normativa anterior al Plan Xeral del 89. Cuando este entró en vigor, el edificio lo incumplía por tener una planta de más.