Raxoi ya tiene el proyecto final pero no le dará trámite hasta que se aclare el nuevo escenario
SANTIAGO
Los problemas en la obra del futuro parque de bomberos comenzaron en septiembre del 2006, cuando los trabajos se ralentizaron tras observarse un sobrecoste en su ejecución por la introducción de cambios en el proyecto por parte del arquitecto director de la obra que la entidad contratante, el Concello, dijo no haber autorizado previamente.
Tras solicitar un informe de la situación, el Ayuntamiento decidió paralizar la construcción a principios de octubre de este mismo año, y más tarde iniciaba el proceso para la rescisión del contrato con el responsable técnico de la obra, pero también con la empresa constructora, dado que no era posible proseguir los trabajos sin hacer un proyecto reformado y sin abrir un nuevo concurso de licitación, al sobrepasar ese sobrecoste el 20%.
Tras el largo proceso que ocupó la tramitación de la rescisión contractual con el arquitecto, Raxoi ya dispone del proyecto reformado, concluido muy recientemente, pero ante el nuevo escenario guarda total reserva no solo sobre la cuantía final de la obra, sino sobre el procedimiento a seguir. Inicialmente, la previsión era darle trámite a su aprobación en las próximas semanas, para abrir el nuevo proceso licitador una vez que la Xunta y la Diputación formalizasen su compromiso financiador. Pero al no estar ya tan claro ese punto, al menos por parte de San Caetano, la prudencia obliga a paralizar todo el proceso, no vaya a ser que haya que revisarlo de nuevo, y a la baja. Además, Raxoi no puede sacar la obra a concurso sin tener garantizada la totalidad de su financiación y ahora mismo no la tiene, ni por sus propios medios ni de otras instituciones.