Cuatro escolares de Boqueixón caminan al día dos kilómetros al no autorizar la Xunta una parada
SANTIAGO
Cuatro escolares de la aldea de Espiñeira, en la parroquia de Lamas (Boqueixón), deben caminar prácticamente dos kilómetros diarios porque no tienen una parada de transporte escolar en su aldea a pesar de que la han solicitado a la Consellería de Educación. Estos niños recorren casi un kilómetro por la mañana para acudir a la parada de autobús más cercana, ubicada en la aldea vecina de Casal. El mismo itinerario lo realizan cada tarde lectiva para regresar a sus hogares. Para sus familias esta situación resulta inconcebible, ya que están pendientes desde hace más de un año de que se conceda la preceptiva autorización administrativa para cambiar el itinerario del autobús y así evitar que sus hijos caminen una distancia que consideran innecesaria. Un cambio sencillo Beatriz Múgico, madre de uno de los alumnos afectados por esta situación, denuncia que «a este paso, cando chegue o autobús a Espiñeira, o meu rapaz xa irá á universidade». Según su testimonio, resulta paradójico que la Consellería de Educación no autorice una parada en su aldea porque -dice- con un simple cambio de ruta no sería necesario incrementar el trayecto del transporte escolar, por lo que tampoco aumentarían los costes para la consellería ni se alterarían los horarios de los niños de las parroquias cercanas. Los afectados de Espiñeira explican que un inspector del departamento de Educación visitó el lugar hace ahora un año y les dijo que para ubicar una parada de autobús escolar en la aldea era necesario acometer unas pequeñas obras de mejora en la pista, como cortar unos árboles para que el autobús pudiese pasar sin problemas. Obras ejecutadas Según informó ayer el Concello de Boqueixón, estas mejoras se ejecutaron poco después de que lo sugiriese Educación y así se le notificó a la consellería. Desde entonces, reconoce el Concello, no ha recibido ninguna respuesta, por lo que los niños deben mantener la rutina de dirigirse hasta la aldea de Casal. El baremo que marca la consellería de Educación para garantizar transporte escolar es una distancia máxima de dos kilómetros por trayecto.