Un edificio acristalado ocupará el patio posterior del Banco de España

SANTIAGO

10 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El arquitecto Manuel Gallego Jorreto reconoció ayer, durante la presentación del proyecto de remodelación de la antigua sede del Banco de España en la praza de Praterías para acoger el Museo das Peregrinacións, que este trabajo es un «reto profesional». Dijo sentirse «atraído» por trabajar en un lugar emblemático de la ciudad y reconoció que se trata de «un edificio novo, cunha cáscara antiga».

El arquitecto destacó el hecho de que, tras las pruebas realizadas, la estructura del edificio está «moi danada, diría que está podre». Aunque se barajó la posibilidad de reforzarla, finalmente «non é viable nin rendible». Gallego Jorreto indicó que, tras la investigación de documentos y fotografías históricas, queda perfectamente documentado que el edificio del Banco de España se levantó en un solar en el que anteriormente había tres casas, conocidas como las de Andrade y Espinosa; lo que «zanxa a polémica» de si el edificio ocupaba parte de la praza o no, según comentó el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo.

Aclarados los detalles sobre las dificultades del proyecto, Gallego Jorreto descubrió algunos de los detalles de la remodelación. Todas las fachadas se respetarán y, tan solo se introducirán pequeños cambios en los marcos de las ventanas. La que presentará novedades es la fachada de A Conga, ya que el patio posterior del antiguo edificio del Banco de España se ocupará con una nueva construcción. En esta fachada, que será totalmente acristalada, se situará la puerta de acceso para el personal del Museo, mientras que los visitantes a las exposiciones entrarán por la puerta de acceso de Praterías. En la última planta del nuevo edificio se instalará la cafetería. Otra novedad con respecto al diseño actual es la instalación de un lucernario en el techo del actual edificio, que permitirá ver la torre de la Berenguela, que también podrá admirarse desde el techo acristalado del nuevo edificio.

Por lo que respecta al edificio del Banco de España, Gallego Jorreto aclaró que se derribará totalmente por dentro, ya que la actual distribución, más propia de un edificio de viviendas, no responde a las necesidades de un museo. Gallego Jorreto insistió en que el interior del edificio es de hormigón; e, incluso aclaró que la calidad del mismo no es buena. La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, recordó que el edificio del Banco de España no está catalogado y el arquitecto apuntó que se trata de una construcción de los años 30 o 40, que «non me namora» y que no es funcional para la finalidad que se persigue para el museo.

Gracias al diseño presentado ayer se contará con amplias salas de exposiciones y proyecciones. Se respetarán al máximo tanto las normas especificas del casco histórico como todas las que permitan eliminar las barreras arquitectónicas. En este edificio se situarán, además de los espacios para exposiciones, dos despachos para personal del museo, que seguirá repartido en otras dos ubicaciones en la ciudad: una en la Casa do Cabildo y otra en la praza de San Miguel, donde está actualmente situado en el museo, según explicó la conselleira.