Homenaje y aplausos para el pívot del Inter Movistar

M. G.

SANTIAGO

01 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Betão se llevó un bonito recuerdo en su regreso al Multiusos de Sar. Antes de que comenzase el partido, recibió un homenaje y una escultura de parte del club santiagués, amén de un aplauso unánime de la afición.

Después, los seguidores sufrieron a un jugador con el que antes disfrutaban cada quince días. No es lo mismo tenerlo en el equipo propio que en el rival.

El pívot dejó muestras de su capacidad para aguantar el balón de espaldas a portería, de sus giros a la media vuelta para buscar espacios y de su potente chut en la jugada del tercer gol. Era la puntilla, pero la afición volvió a aplaudir al ver su reacción, hierático, a sabiendas de que acababa de tumbar a los que antes eran sus compañeros. Pudo haber marcado previamente, pero ayer se encontró con un Mendiola muy inspirado.

También está comprobando Betão que muchos de los contactos que antes le pitaban como falta en ataque ahora se convierten en jugada punible del jugador que lo defiende.