Las necesidades actuales son de comida, aunque siguen pagándose servicios básicos

La Voz

SANTIAGO

Hace algunos años, las peticiones de ayudas económicas eran fundamentalmente para pagar las facturas de los servicios básicos (luz, agua y gas) junto a los alquileres. Sin embargo, ahora la situación ha cambiado. La mayor parte de los que se acercan a Cáritas piden para comer. Amelia Pereira explicó que a los nuevos no se les envía a la Cocina Económica, sino que se les compra un lote de alimentos básicos. «Ni siquiera se les da el vale, vamos nosotros; ten en cuenta que se trata de personas que nunca pensaron estar así y hay que respetar su dignidad».

La presidenta de la organización explicaba que aunque la partida de alquileres sigue siendo la que más recursos consume, los lotes de alimentos y los vales para la cocina económica son los que más creen. El pasado mes de septiembre se entregaron 309 vales para la cocina económica y por término medio ahora se está gastando 1.400 euros en este concepto. Los dos últimos meses se llegó a 1.500 y 1.600 euros. Hace un año, la media de los vales era de entre 900 y 1.000 euros.

Aunque no puede generalizarse, las zonas con más necesidades están en las parroquias de Sar, Conxo, San Caetano, San Xoán de Vista Alegre, Fontiñas y San Pedro. En muchos casos, en las mismas parroquias se ofrecen ayudas de alimentos y ropa antes de ser remitidos a la Interparroquial. Cáritas dispone de roperos en Vista Alegre, San Pedro y San Fernando.