Circus Ringland echará a andar como el único circo en activo de la comunidad el próximo día 8 de noviembre. Lo hará en Melide, que se convertirá en escenario de presentación de un proyecto empresarial que empezó a fraguarse el pasado mes de marzo con la idea de poner en valor los espectáculos circenses convencionales. La fórmula para materializar la idea pasa por enriquecer la puesta en escena de los números, que se presentarán al público con coreografías, efectos especiales y un cuidado vestuario y atrezo, con los que se pretenden evocar ambientes fantásticos.
La calidad de los elementos escénicos es el valor por el que apuestan los promotores de la iniciativa «para distinguirnos de los circos de toda la vida», explica Alberto Monsalvo, un madrileño que se formó como artista circense en Italia. Él y José Antonio Fernández, representante de una buena parte de los circos ambulantes que recorrieron la comunidad gallega en los últimos años, son los impulsores de Circus Ringland.
La compañía renunció a la inversión en instalaciones en favor de la adquisición de los medios necesarios para ofrecer al público espectáculos de calidad. Quince artistas de diferentes nacionalidades -rumanos, portugueses y ecuatorianos, amén de españoles- formarán el elenco de Circus Ringland, que tendrá como escenario espacios fijos en lugar de las habituales carpas con las que acostumbran a desembarcar los circos durante sus giras por villas y ciudades.
La renuncia a una infraestructura propia permitió a los promotores de la compañía circense volcar la inversión en los medios materiales con los que buscan imprimir un sello de identidad a su espectáculo. Alberto Monsalvo destaca, entre otras adquisiciones, el vestuario que lucirán los artistas para recrear a personajes de cuentos y películas que son un clásico en la literatura y en la filmografía infantil. Protagonistas de la películas de animación de la factoría Disney como Aladín y el inconfundible Mickey Mouse, o los conocidos Lunnis serán los actores de ficción a los que interpretarán los artistas circenses para deleitar al público con los clásicos números de circo.
Mezcla de espectáculo y danza
Decorados diseñados con esmero y efectos visuales son otros de los ingredientes con los que promete sorprender el espectáculo circense, que «se mezcla con el espectáculo y con la danza», avanza Aberto Monsalvo. El artista explica que la propuesta está pensada para satisfacer las expectativas «de toda la familia». De hecho, generalizar la asistencia de un público heterogéneo al circo es uno de los planteamientos de los promotores de la iniciativa, que se presenta bajo el reclamo de «Un viaje al mundo de la fantasía para niños de todas las edades».
Con todo, desde Circus Ringland admiten la importancia de seguir funcionando como atractivo para los pequeños de casa. Al fin y al cabo, ellos son la puerta de entrada al circo para el resto.