Alumnos del municipio y de Carral inauguraron la ruta de la batalla de Cacheiras, que puso fin a la revuelta liberal de 1846
24 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Teo estrenó ayer la señalización de la ruta de la batalla de Cacheiras aprovechando el recorrido que desde hace casi una década realizan alumnos del instituto de Teo y del municipio de Carral para recordar la fecha del 23 de abril de 1846, un día marcado en la historia de Galicia porque supuso la derrota, a la altura de Montouto, del ejército liberal que se levantó contra el gobierno centralista de Narváez e Isabel II.
La ruta comenzó en la rectoral de Bamonde, la casa en la que pasó la noche el general de la Concha, procedente de Madrid para sofocar la revuelta que cristalizó el 15 de abril de ese año tras la constitución de la Junta Superior del Gobierno de Galicia, que reivindicaba su unidad territorial y reclamaba ciertas dosis de autogobierno.
Desde este punto partieron las tropas para enfrentarse con el ejército liberal, que los esperaba en el alto de Montouto, en donde se libró una batalla en la que participaron seis mil combatientes. En este mismo enclave también llega a su fin la ruta senderista tras un recorrido de nueve kilómetros, que añade al atractivo de un itinerario histórico la riqueza natural y paisajística de parte del municipio teense.
En el recorrido participaron más de ochenta alumnos de Teo y Carral, municipio en el que fueron fusilados trece altos cargos del ejército liberal.
Este grupo estuvo acompañado por representantes municipales de Teo, entre los que se encontraba el alcalde, Martiño Noriega. El regidor explicó que la señalización de este itinerario se trata de «recuperar unha data histórica e conmemorar uns feitos que son o xérmolo dun proceso identitario. También agradeció el trabajo del instituto de Cacheiras, promotor de la ruta.
En representación del Ayuntamiento de Carral acudió su edila de Cultura, Florinda Duarte, que felicitó al Concello por su decisión de señalizar el itinerario, ya que recordó que «o ano pasado perdímonos».
La jornada terminó con una ofrenda floral en el monumento a la batalla de Cacheiras.