El Concello de Teo ha solicitado a la Xunta de Galicia que promueva un cambio en el decreto que regula la construcción de los cementerios en la comunidad autónoma para que con esta modificación se pueda conceder la licencia definitiva al tanatorio de Luou, unas instalaciones que están inutilizadas desde hace tiempo por una sentencia judicial.
Los problemas del tanatorio no afectan al cementerio, dado que una reciente resolución judicial autorizó la continuidad de los enterramientos en el recinto. Esto obliga a los vecinos que poseen nichos en el camposanto a utilizar el servicio de otros tanatorios.
La propuesta teense fue ratificada por unanimidad durante la última sesión plenaria, celebrada en marzo. Todos los grupos (BNG, PP, PSOE e In Teo) consensuaron previamente el contenido del escrito enviado a la Xunta al entender que se trataba de un asunto de máxima importancia para la parroquia.
La corporación justifica la solicitud del cambio legislativo en base «ao grave problema social xerado polo peche do tanatorio do cemiterio da Agrupación Veciñal Camposanto de Luou a raíz dunha sentenza xudicial». El escrito de la corporación teense va más allá al señalar que de este cambio legislativo se beneficiaría, si se produce, no solo la instalación del tanatorio de Luou, sino también numerosos cementerios de Galicia que podrán disponer de un tanatorio en una zona próxima al lugar de los enterramientos.
La corporación teense justifica su solicitud con tres argumentos. En primer lugar, recuerdan que «o proxecto de construcción do cemiterio de Luou incorporaba, dende o momento no que se presentou, o espazo dedicado a enterramentos, un tanatorio e unha capela relixiosa, e que nestas condicións obtivo todos os permisos pertinentes de todas as administracións implicadas, atopándose este conxunto a máis de douscentos metros de calquera outra construcción».
El decreto que regula la concesión de licencias para cementerios, que data de 1988, establece que «arredor do solo destinado á construcción dun novo cemiterio establecerase como zona de protección unha franxa de cincuenta metros de largo totalmente libre de todo tipo de construcción, medida a partir do peche exterior do cemiterio».
La propuesta teense es que la redacción anterior se modifique en el apartado que obliga a que la zona de protección esté libre de cualquier construcción, dado que entienden que debería ser viable que en la zona se permitan construcciones relacionadas única y exclusivamente con servicios y actividades mortuorias, es decir, un tanatorio.
Estricta interpretación
En la sentencia que declara ilegal el tanatorio se establece que esta construcción no forma parte del complejo del cementerio porque hay un muro que los separa, aunque también existe otro más bajo que rodea todo el complejo.
La corporación teense entiende que «na mente do lexislador non estaba nin está impedir ao lado dos cemiterios as construccións directamente relacionadas coas actividades e servizos mortuorios, senón garantir que estes complexos garden prudencial distancia co resto das construccións e actividades».