Estos son los últimos comicios que organiza en Negreira Marcial Fernández; ha sido el responsable de todos desde 1976
08 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Con más de media vida a sus espaldas dedicada a atender sus labores de empleado municipal primero, y más tarde como funcionario del Concello de Negreira, las elecciones generales de mañana serán las últimas para Marcial Fernández Negreira como organizador del proceso electoral en el municipio barcalés. Se jubilará en marzo del año que viene, por lo que ya no estará en las elecciones autonómicas del 2009, tras haber sido testigo directo de todas las citas electorales de la democracia desde el Referéndum de la Ley de Reforma Política, de 1976. Este funcionario, el de mayor antigüedad dentro de la plantilla del consistorio negreirés, cumplirá el 1 de septiembre la friolera de 38 años trabajando ininterrumpidamente en el ayuntamiento de Negreira.
Marcial Fernández Negreira es historia viva de todos los acontecimientos políticos que se han dado en el municipio en los últimos 38 años. Entró a trabajar en el Concello en 1970 y participó en los procesos electorales de la época «que nada tienen que ver con los de hoy» nos dice. En 1976 llegaron las primeras elecciones de la democracia «y aquello era una cosa nueva para todos, que aún no estábamos acostumbrados a votar». Recuerda cómo los interventores de los partidos políticos «no podían ejercer sus funciones porque no les dejaban».
Pero llegó el año 1979 y las primeras elecciones municipales de la democracia que Marcial recuerda como las más especiales de todas las vividas, y eso que non son pocas. «Las primeras democráticas a la alcaldía marcaron un antes y un después en la política municipal», asegura.
Si algo hay que destaque por encima de cualquier cosa Marcial Fernández en estos más de treinta años como organizador de las citas electorales es la ausencia de incidentes significativos: «No hubo nunca ni siquiera que repetir una mesa, ni cerrarla por cualquier motivo». Y eso, claro está, es toda una satisfacción personal para este funcionario a un año vista de su jubilación.
Para él son quince días «de intenso trabajo», desde el momento en que la Junta Electoral remite el material. Lo que sí cambió, y bastante, es la inmediatez a la hora de comunicar los resultados. «Recuerdo generales en que terminamos a las cuatro de la madrugada», cuenta.
Aunque ahora dice que no va a sentir añoranza «al menos hasta el domingo», porque son demasiados años de ardua labor a sus espaldas, reconoce que todo tiene su final, «porque siempre he sido el encargado de organizarlas, por aquello de haber hecho las primeras, y luego por rutina fui organizando todas las elecciones».
En la retina quedan muchas anécdotas y picarescas, como cuando un colegio no se pudo abrir porque el representante de la administración se quedó dormido en su coche con las llaves del colegio.