El centro de Milladoiro se queda sin zonas libres para aparcar

SANTIAGO

El crecimiento demográfico y urbanístico de Milladoiro ha agravado el problema del aparcamiento en superficie, dado que el principal núcleo urbano de Milladoiro, en el que oficialmente viven más de diez mil personas, no tiene ninguna zona habilitada como aparcamiento.

La mayor parte de los vecinos de la zona poseen una plaza de aparcamiento ligada a su vivienda, pero el perfil sociológico de Milladoiro lo conforman mayoritariamente parejas jóvenes que trabajan fuera del casco urbano en el que viven y que necesitan dos vehículos. Uno de ellos duerme bajo cubierto y otro lo hace casi siempre a la intemperie y en donde sea. Esto provoca que sobre las 14 y las 20 horas el estacionamiento de vehículos sea toda una odisea.

Esta circunstancia provoca que en el cada vez más abigarrado paisaje de Milladoiro apenas existan letreros que anuncien el alquiler de una plaza de garaje, un bien de lo más escaso, cuyo coste ronda los cuarenta euros mensuales, y subiendo.

El estacionamiento se complica especialmente en el epicentro de Milladoiro, dado que la única posibilidad para aparcar en el casco urbano está en las explanadas del centro sociocultural y el pabellón de deportes, una zona cada vez más saturada, sobre todo por las tardes, cuando las instalaciones concentran la mayor parte de su actividad.

El incremento del parque de vehículos es parejo al desarrollo urbanístico del entorno de la Travesía do Porto, un lugar que durante mucho tiempo se convirtió en una enorme leira-párking de coste cero, pero que en estos momentos está invadida por las grúas y los esqueletos de los nuevos edificios, lo que ha diezmado la superficie para estacionar. El único que reducto que queda, y cada vez menos, es el polígono industrial.