El nuevo local de la delegación de Pastoral de Juventud de la diócesis de Santiago fue ayer bendecido con todos los honores por el arzobispo de Santiago Julián Barrio Barrio. El nuevo enclave de la delegación diocesana se sitúa en la rúa Val de Deus y consta de un espacio dedicado a las oficinas de la delegación, una pequeña capilla y una gran sala de uso polivalente que será el escenario de las diversas actividades organizadas desde la Pastoral de Juventud. En el encuentro con monseñor Barrio estuvieron presentes cerca de un centenar de personas pertenecientes a diferentes localidades como Santiago, Pontevedra, Betanzos, A Coruña, Arzúa y Padrón. Acompañó al arzobispo en el acto de bendición del local el delegado de la Pastoral de Juventud, Javier Porro. También presenciaron el acto el sacerdote Javier García y demás jóvenes responsables de la delegación, entre los que se encontraban Bea Mosquera, Rafa Sánchez Agustino y Marita Sayáns. El encuentro también estuvo marcado por la charla que mantuvieron los jóvenes con Julián Barrio. En el transcurso de la tarde los congregados visionaron las fotografías del viaje a Tierra Santa realizado recientemente por algunos jóvenes. Además, los congregados mantuvieron un debate sobre las próximas actividades que organizará la Pastoral de Juventud, entre las que destacó la propuesta de un macrofestival que tendrá lugar los próximos días 21, 22 y 23 de septiembre. Se trata de un encuentro que reunirá una expresión solidaridad y arte en el Monte do Gozo.
, más conocido entre compostelanos y turistas como Zapatones, está hoy de aniversario. El hombre que ha puesto de moda la tradicional capa de peregrino entre los visitantes, celebra su 54 cumpleaños recibiendo a quien quiera fotografiarse con él. El natural de A Ponte do Porto, de Camariñas, lleva media vida dedicado a atender a los peregrinos a su llegada a la ciudad del Apóstol. En estos años de servicio se ha erigido como el personaje más popular de las calles de Compostela. Se ha codeado con el mismísimo Rey Juan Carlos y es habitual verlo protagonizando las recepciones que tienen lugar en el Obradoiro. Si lo ven felicítenlo por el día y la labor.
Seis días duró la odisea protagonizada por una de las tantas familias que llegan a Compostela a los lomos de una bicicleta. Josep María Bayona y Jordi Morató fueron los veteranos del tour, pero el protagonismo de la ruta se lo ha llevado el pequeño Oriol Morató. El niño de seis años aguantó las dificultades de la travesía transcurrida por la etapa del Camino Francés que une León con la ciudad del Apóstol. Ni siquiera el cansancio apartó al pequeño de cumplir la ilusión de acompañar a su familia en la ruta jacobea al tiempo que practicaba su deporte favorito. El viaje finalizó a los pies de la Catedral sin ningún problema y, para asegurarlo, la ruta estuvo supervisada en todo momento por la atenta mirada de la madre del Oriol, Montserrat Torra, que les siguió en todo momento en el coche de apoyo.