El alcalde, el cura y la parroquia

Iria Lorenzo

SANTIAGO

Un grupo de 21 italianos en bicicleta llegaron ayer a Santiago tras salir de Lourdes el día 18 de agosto. Este grupo de peregrinos pertenecen a la parroquia de Tavagliato, una pequeña localidad cercana a Milán y, entre ellos se encontraba el sacerdote Don Angelo y, el alcalde del pueblo, Paterlini Doménico. El mayor del grupo tiene 71 años y, todos coincidieron en declarar que el haber hecho el Camino es una experiencia «bonita, aunque dura». En Santiago tienen previsto quedarse dos días y después regresarán de nuevo a Italia. Ayer estaban orgullosos de haber conseguido llegar con autoridad civil y eclesiástica.

Los payasos son el alma del circo y ayer lo fueron de Praterías. El artista Rudie Dudie representó el espectáculo Clowntamination. Se trata de un payaso que quiere hacer un montón de cosas y para ello pide la ayuda del público. Se hace muy participativo según señala Rudie Dudie. Esta es una de las últimas actuaciones del Festival D'Gorra y para Rudie Dudie es el tercer año que actúa en Santiago. De origen belga, en los años 80 y 90 trabajó en teatros y después viajó por toda Europa hasta que hace tres aterrizó en Galicia. Del público de Santiago señala que «es muy bueno y participativo». No en vano no le faltaron voluntarios cuando pidió la ayuda de la gente. Dos generaciones niponas en el Camino. El Camino no sólo atrae a europeos pues también en el Imperio del Sol se oye hablar de Santiago. Eso es lo que escuchó el japonés Toru Taniguchi quien quiso enseñarle el Camino Francés a su nieto, Yuta Ozawa. Ambos vinieron desde Sarria, pero para Turu Taniguchi no es la primera vez puesto que hace dos años salió de Puente La Reina y quedó tan fascinado que no quiso perder la ocasión de enseñarle de esa manera España a su nieto. Sólo conoce Santiago y asegura que le gusta. Algo que también reconoció su nieto, sólo que aseguró estar «algo más cansado». Ahora estarán aquí un par de días y luego visitarán Salamanca. De momento, las dos generaciones contemplaban el Obradoiro.

La bicicleta es un medio que utilizan la mayoría de peregrinos que quieren llegar a Santiago pero no todos se atreven con sólo seis años, la edad que tiene Oriol Morató, un niño barcelonés que llegó a Santiago en compañía de su familia, Josep María Bayona y Jordi Morató, también en bicicleta, mientras que su madre Montse Torra y otro familiar les seguían en coche de apoyo. Vienen pedaleando desde León y tras seis días de esfuerzo alcanzaron anteayer Santiago. Oriol Morató asegura «estar muy contento y no muy cansado». De lo único que se quejan es de las malas indicaciones que hay en algunos pueblos y sobre todo «en puntos confluyentes» se quejaba Montse Torra. Es mucho mejor venir por el Camino que por la carretera de los pueblos colindantes pues «eso se convierte en un auténtico caos», aseguran. Respecto al paisaje gallego, sólo tienen elogios. Para Oriol ha sido más que una experiencia una diversión, y para sus padres «algo que querían hacer desde hacía mucho tiempo». Prueba superada.