El alcalde afirma que hay que inyectarle más dinero al plan comarcal de transportes

La Voz

SANTIAGO

santiago | El alcalde de Santiago es consciente de las dificultades que entraña en funcionamiento del transporte comarcal, porque lleva poco tiempo de andadura, pero se muestra firme partidario de que siga dando pasos hasta su consolidación. Y uno de los aspectos básicos que a su juicio hay que atender es el económico. Las carencias del sistema implantado en el área metropolitana de Compostela ha provocado una reacción de protesta por parte de los alcaldes afectados.

Xosé Sánchez Bugallo considera que la apuesta por un transporte comarcal en toda regla requiere «bastante máis cartos», a fin de que funcione con normalidad. Y ese flujo inversor debe partir principalmente de la administración responsable de esta materia, es decir, la Xunta de Galicia. Pero «probablemente tamén de todos os demáis», remacha el alcalde.

Lo que tiene claro Bugallo es que «o transporte non é barato» y para que sea eficaz hay que inyectarle dinero. El ejemplo más cercano para él es el de su propio municipio. El Ayuntamiento compostelano destina cada año dos millones de euros de sus presupuestos al transporte urbano, una cantidad sustanciosa.

Salto importante

El transporte metropolitano de Compostela es, formalmente, interurbano. Pero ahí está precisamente una de las incoherencias que advierte Sánchez Bugallo en el sistema. El transporte comarcal es, a su entender, realmente urbano y precisa un tratamiento como tal. Interurbano es el que cubre la línea Santiago-A Coruña, por ejemplo, pero el usuario que se mueve entre Santiago y Bertamiráns y se desplaza cuatro veces al día entre ambos puntos está inmerso en un transporte auténticamente urbano.

«Aquí o problema é que as demandas son urbanas, non interurbanas», recalca Xosé Bugallo, quien aboga por «un salto importante» en el tratamiento del transporte comarcal.

Una medida esencial, para el regidor compostelano, es la creación del Consorcio Metropolitano de Transportes, que asuma la gestión de esta área. «O transporte ten que afrontarse de forma integral», señala.

Al alcalde no le extrañó el enfado de los regidores de la comarca en la reunión mantenida con los responsables de la Consellería de Política Territorial, porque el sistema implantado está aún en pañales y tiene que crecer, pero con los procedimientos y garantías necesarias. «Se xeraron unhas expectativas e non hai unha satisfacción en relación á resposta a esa demanda», dice Bugallo, quien apelando al símil del ciclismo: «Deuse unha pedalada, pero hai que seguir dando pedaladas, continuar avanzando e asumir o Consorcio Metropolitano».

El problema, según algunos regidores, es que el proceso se ha estancado ya al principio. El alcalde de Ames considera que el plan «está no mesmo punto de partida». Y los usuarios, entretanto, se mueven en una absoluta desinformación, según la opinión generalizada.

En lo que concierne a aspectos como el cobro de tarifas distintas u otras cuestiones puntuales que se han advertido en estos primeros meses de funcionamiento del transporte comarcal, el alcalde de Santiago explica que «son fallos que hai que subsanar».

La Xunta tampoco es ajena a las demandas de los municipios involucrados y a las deficiencias detectadas en la trayectoria inicial del plan comarcal. La Consellería de Transportes reconoció que el área metropolitana de Santiago «non funciona todo o ben que debería». La coordinación de horarios y rutas con los derechos de las empresas concesionarias aún no es la adecuada.

El plan de transporte comarcal arrancó, para todos los municipios de la comarca, a principios de este año, con una tarifa bonificada única de 0,67 euros. El descontento de los ayuntamientos implicados ha hecho que la Xunta los convocase para una nueva reunión la semana que viene.