Entrevista | Jesús Francisco Molinera Mateos ABOGADO Y ASESOR EMPRESARIAL EN MATERIAL LABORAL El experto, que impartió un curso ayer en Santiago, vincula la calidad del empleo a las faltas al trabajo
23 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?esús Francisco Molinera Mateos, abogado y asesor empresarial en material laboral, impartió ayer en Santiago un seminario sobre control y reducción del absentismo laboral, con la asistencia de medio centenar de directivos de empresas gallegas. -A nivel económico, porque no sólo hay que pagar al que falta, sino también al sustituto. Además, se genera un problema de organización. Las empresas tienen cada vez personal más formado, por lo que una ausencia implica serias dificultades para sustituirle por alguien del mismo nivel formativo. Por otro lado, las empresas trabajan en niveles altos de eficacia y calidad, así que que el absentismo hace que se resienta la calidad al no contar con el trabajo del experto. -¿Afecta igual a todos los sectores y zonas geográficas? -España está en los niveles más altos de absentismo y afecta por igual a todos los sectores y a todas las zonas. Es posible que las empresas de más alto nivel, con la mejor calidad de empleo, tengan un índice menor. -¿A qué se debe el incremento de los niveles de absentismo? -Hay muchos factores, pero sin duda sobre el que menos cosas se ha hecho, y por tanto, sobre el que más debe trabajarse, es la motivación. Está comprobado que los grupos más motivados tienen los índices más bajos de absentismo y viceversa. -¿La clave es motivar? -Una de ellas. -Decía que hay más factores. -Ahora, y esto no vale para los empleos de calidad, sino para los bajos o medios, los trabajadores tienen la sensación de que el trabajo no es un bien escaso. Dejan un empleo y encuentran otro. Esto hace que no se sienta el mismo apego que antes. Por otro lado, se perdió el concepto de empresa familiar. Antes los trabajadores sentían la empresa como suya. Esto es en gran parte culpa de la empresa. -¿La conciliación del tiempo es problemática? -Afortunadamente la mujer se incorporó al mundo laboral. La sociedad cambió, pero los poderes públicos no se adaptaron. En este campo se ha hecho poco y pocas empresas venden la conciliación como calidad de empleo para atraer a los mejores.