Testimonio | Carmen Esperante
05 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?armen Esperante es un ejemplo de superación para las mujeres que sufrieron o están sufriendo una situación de violencia doméstica. «No olvidas, es algo que forma parte de ti para siempre, aunque con el tiempo aprendes a vivir y pierdes el miedo y lo vas superando», apunta. La decisión de separarse o denunciar es, a su juicio, «muy difícil, sobre todo si no cuentas con la familia; en muchos casos, el maltratador es una bellísima persona para su entorno». «La mujer -añade- a veces se siente culpable y responsable de los golpes, incluso se llega a negar la evidencia, golpes que están ahí». Y añade: «Por eso es tan importante que en las casas de acogida te escuchen; nosotras en la asociación dedicamos mucho tiempo a escuchar; tenemos asesoramiento jurídico y psicológico gratuito, pero las que pasamos por el maltrato somos la mejor ayuda». Esperante estuvo acogida en la Casa de Mulleres Maltratadas de Santiago y decidió utilizar su experiencia para ayudar a otras afectadas, para lo que fundó la Asociación Liberanza. Lamenta que las instituciones y los políticos no recurran a las víctimas a la hora de planificar leyes o sacar adelante iniciativas. «Por suerte, porque estoy viva, y por desgracia, porque tuve que pasarlo, nosotras podemos aportar mucho», argumenta. Esta ex víctima de malos tratos considera: «Ahora vivimos un retroceso; es raro el día que no despertamos con una asesinada por su pareja, algo está fallando».