Una movida muy parada

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Crónica | Fin de Año en Compostela La lluvia obligó a los santiagueses a refugiarse en los locales toda la velada; la policía detuvo a un conductor que intentaba escapar

01 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?as caritas de las chicas y chicos más jóvenes e inexpertos en lides nocturnas eran un poema. En la esquina de Zara y del Banesto de la plaza de Galicia se agolpaban con sus vestidos oscuros esperando que pasara la procesión de nubes que descargó sin piedad sobre Compostela durante toda la noche. No hubo callejeo, y los escasos desplazamientos fueron suficientes para encharcar cualquier tipo de zapato, de hombre o de mujer, y humedecer una velada en la que hubo mucha fiesta casera ante la escasa oferta que acreditaron los hosteleros santiagueses. La fiesta organizada por el Concello en Praterías tuvo que suspenderse pasada la una de la madrugada, porque los instrumentistas corrían peligro entre tanto aparato eléctrico y tan escaso público, que se retiró a los locales de copas tras unas concurridas campanadas. La policía sólo tuvo que intervenir para detener a un joven conductor que no atendió un alto. El 092 sospechó al verlo circular con una rueda pinchada y un golpe en el vehículo. Fue interceptado en el Ensanche. Y, como era de esperar, dio positivo en la prueba de alcoholemia.