?l Concello de Padrón se «apresuró» a incrementar la tasa por expedición de la tarjeta de paso a las zonas peatonalizadas del casco histórico, de modo que de 6 euros pasó a 11, casi el doble, en base a una subida que también fijó el proveedor del centenar de llaves solicitadas con fecha 20 de julio pasado. Sin embargo, el gobierno padronés no demostró la misma diligencia a la hora de resolver los inconvenientes surgidos para el sector del comercio local a raíz de la peatonalización, pese a las negociaciones entabladas entre ambas partes y que, a día de hoy, están paralizadas. Y lo están pese a que la comisión de comerciantes, empresarios y vecinos afectados por la peatonalización le dio por escrito al Concello una especie de «ultimátum». Ahí está sin resolver, a favor o en contra, la creación de una zona de estacionamiento limitado o zona azul, en torno al casco histórico, durante el horario comercial y «totalmente gratuita». Dicho área estaría controlada, según la propuesta del comercio, por unos discos que indicarían la hora de llegada y la de partida. Otra de las reivindicaciones planteadas es la de facilitar a todos los comerciantes y vecinos del casco histórico tarjetas de paso y parada. Asimismo, piden que los clientes y representantes comerciales puedan tener acceso a los establecimientos «para deixar ou recoller mercancías cando o tamaño e/ou o peso das mesmas o requiran». Para ello, el pequeño comercio insiste en que los bolardos tienen que ser de «subir e baixar». Si no es así, dicen los representantes del sector, el Concello tiene que señalizar la limitación de acceso pero, «en ningún caso que poña ningún tipo de impedimento fixo». En este punto, la Praza Rodríguez Cobián es el mal ejemplo de instalación de bolardos, de tal forma que el acceso y la capacidad de maniobra es muy limitada incluso para un turismo. El comercio destaca, además, que es necesario permitir la tarea de carga y descarga también por las tardes, y no sólo por las mañanas. Y pide especialmente que se promocione Padrón.