Históricos gallitos de pelea

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

Crónica | Radiografía de Compostela Monumental Desde Rodolfo Blanco, el primero, hasta José Manuel Bello, el actual, todos los presidentes de la entidad comercial mantuvieron unas relaciones tensas con las autoridades locales

14 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?l enfrentamiento al que se asiste estos días entre el presidente de Compostela Monumental, el alcalde y otros miembros de su equipo de gobierno no es una novedad en la historia de la entidad comercial. Desde su constitución en 1992 la polémica rodeó a las relaciones entre los comerciantes del casco viejo y las autoridades locales. Posiblemente, las etapas más tranquilas, aunque no exentas de problemas, coincidieron con las presidencias de Manuel Villar, Xabier Freire y Esperanza Prol. El primero posiblemente por ser una etapa embrionaria de la entidad; el segundo, muy probablemente, por su vinculación ideológica con uno de los partidos de la coalición de gobierno (Freire es ahora del Consello Local del BNG); y en el tercer caso porque la situación económica de la asociación no dejaba margen de maniobra. Esperanza Prol protagonizó una época de aparente tranquilidad, porque prefirió utilizar la vía oficial para hacerse oír en Raxoi. El registro municipal recibió numerosos escritos reivindicativos, que cayeron en saco roto. En algunos círculos se sostiene que, precisamente, la marcha de Prol estuvo relacionada con sus dificultades para ser atendida en los despachos de Raxoi. Entonces se decía que en su directiva había personas vinculadas al PSOE y al PP. Su llegada a la presidencia de Compostela Monumental en sustitución de Freire y en medio de una fuerte polémica que aún tiene capítulos sin cerrar en los tribunales, vinculó su mandato a un intento de medir las fuerzas del PP y del PSOE para controlar la asociación. Lo cierto es que la historia de Compostela Monumental está plagada de situaciones similares. Su primer presidente, Rodolfo Blanco, recordaba ayer que sus relaciones con el entonces alcalde eran tan tensas, que estuvieron entre las causas de su dimisión. No le fue mejor a su sustituto. Antonio Bernal ocupó el cargo de presidente en funciones durante tres o cuatro meses, hasta que en las elecciones le ganó Manuel Villar. Las diferencias de opinión entre Villar y las autoridades locales se mantuvieron, en un primer momento, dentro de los despachos, aunque posteriormente, la situación se hizo insostenible dada la escasa atención a las propuestas de los comerciantes. Villar estuvo a punto de conseguir la unión de los comerciantes del casco viejo y Acotes. Algo que, sin duda, habría generado más de un problema a las autoridades locales. Por lo que su marcha supuso un respiro para más de uno. Con Freire en la presidencia se constituye el Centro Comercial Abierto y se vivió una etapa de tranquilidad en las relaciones con Raxoi. Tras ocho años en el cargo, una moción de censura le forzó a convocar elecciones. Su sucesora pasa casi sin ruido por el cargo y sanea las cuentas de la entidad, según aseguran fuentes del colectivo. Ahora, con Bello al frente de la entidad, se pasa por el peor momento de las relaciones entre Compostela Monumental y Ayuntamiento. Como ya le sucediera a sus sucesores, a Bello también se le liga a un partido político. En su caso se dice que espera la llamada de Conde Roa para formar parte de su lista. El tiempo aclarará las dudas.