Gente peregrina Juan Antonio
18 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Este danés que considera necesario una creencia de cualquier tipo para completar el Camino ha llegado desde Francia, concretamente de Saint Jean de Lux, y como el que no quiere la cosa, encendió su pipa con parsimonia, y se puso a disfrutar el día lluvioso de ayer (eso sí, tapado en los soportales del pazo de Raxoi). La razón por la que realizó el Camino es muy simple. Se resume en: «Yo soy peregrino de profesión», palabras textuales de Juan Antonio. Este danés de madre venezolana considera que el Camino «te enseña cosas maravillosas de la vida». Tras alcanzar Santiago cree tener una perspectiva distinta de las cosas. Este joven, que porta un sombrero de paja encontrado en el Camino además de su pipa encendida, ha realizado etapas de hasta 45 kilómetros por el Camino Primitivo, conocido como el de los hospitaleros. Llegando ayer de número undécimo en una pensión de aforo para diez no pudo dormir en ella, a pesar de la insistencia. No obstante, gracias a ello pudo ir a un concierto de música clásica en el Hostal de los Reyes Católicos aunque previamente disfrutó de una buena comilona en el mismo. Este curioso peregrino, residente de la península de Jutlandia, estudiante de la vida y no de la universidad, como él mismo se define, partirá mañana hacia rumbo al oeste, dirección Finisterre, si la lluvia facilita su caminata. Tras sus palabras, se puede pensar, que no será únicamente un viaje de ida, sino de ida y vuelta a su país.