En Amio, Cesar y en el casco viejo se dejaron sentir especialmente los efectos de los rayos Algunas alarmas de empresas saltaron al producirse el apagón, y también falló Internet
15 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a tormenta eléctrica y de agua de la madrugada del jueves se dejó sentir muy especialmente en la zona norte de la ciudad. El peor momento fue alrededor de las tres de la mañana, cuando un apagón eléctrico hizo saltar las alarmas de algunos establecimientos del polígono de Costa Vella. La central de alarmas alertó tanto a propietarios como a la Policía, que comprobaron que todo estaba en orden y que sólo era un efecto más de la tormenta. Una de las zonas más afectadas fue el polígono de Costa Vella, en Amio, donde varias empresas arrastraron problemas durante toda la jornada. Aunque el suministro eléctrico quedó restablecido a media mañana, el telefónico no empezó a funcionar perfectamente hasta después de la una. Fuentes de Telefónica explicaron que la tormenta hizo saltar los diferenciales, que afectaron al polígono. Lo mismo ocurría con las conexión de R, cuyos operarios trabajaron durante toda la mañana para reponer los daños. En algunos casos, fue necesario cambiar aparatos. La conexión de Internet fue uno de los servicios más tocados en la zona empresarial. Sobre todo en el norte No sólo la zona industrial se vio afectada, también algunas viviendas de Amio y Mallou sufrieron apagones durante algunos minutos y bajadas de tensión, que no llegaron a dañar los electrodomésticos. La tormenta también dejó su huella en la parroquia de Cesar, donde varias aldeas se quedaron a oscuras y sin comunicación telefónica. En esta parroquia están bastante acostumbrados a tener problemas con el suministro eléctrico durante el invierno. Igualmente en zonas de Marrozos y Laraño, el suministro eléctrico registró algunas carencias durante la noche. En esta ocasión, el casco histórico no fue ajeno a las secuelas de la tormenta. En algunos establecimientos de hostelería nocturna se vieron sorprendidos con un apagón. En Casas Novas también se registraron pérdidas del suministro eléctrico, que sin embargo quedó restablecido por la mañana. En el Camino Francés, en algunas calles del polígono de Fontiñas y en la zona de Concheiros no se libraron de la tormenta. Aquí algunos vecinos comentaron que se enteraron del apagón eléctrico cuando por la mañana vieron que tanto los relojes como los despertadores eléctricos habían dejado de funcionar durante la madrugada. En la avenida de Lugo y en algunas zonas de Fontiñas también se quedaron sin alumbrado público durante la madrugada del miércoles. La luz pública del casco histórico dejó de funcionar durante varios minutos alrededor de las dos de la madrugada.