Reportaje | Una expropiación que se quedó a medias La Galp de Vidán, que iba a ser derribada en el 2002, sigue en pie; los vecinos denuncian su conversión en refugio de mendigos y lugar de malas prácticas
29 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Todo lo que empieza mal suele terminar mal. De esta forma, lo que en un primer momento tenía que ser una mera expropiación parcial de un terreno pequeño hoy ha derivado en una operación incompleta metida a pleito interminable. Se trata de una parcela de Petrogal España ubicada en Vidán que el empresario local Esteban Parra explotaba como gasolinera. Hace cuatro años, fue expropiada parcialmente y parte del establecimiento fue derribado. Pero hoy continúan en pie los restos del negocio, la caseta de la antigua estación de servicio, un sitio donde comienzan a albergarse mendigos y que se ha convertido en lugar de posibles trapicheos, en palabras del vecindario de Vidán. Esta expropiación, ejecutada en junio el 2002 por parte de la Dirección Xeral de Obras Públicas de la Xunta para reformar la carretera, se limitó a la marquesina de la gasolinera y a los depósitos de la misma, y sólo afectó al 80% del terreno perteneciente a Petrogal, 2.000 metros cuadrados, aproximadamente. Actualmente, los restos que continúan de la antigua gasolinera Galp son propiedad del dueño de la parcela, es decir, de Petrogal España, y, por ello, todo lo que se eleve sobre ese terreno es problema de la empresa, a pesar de que se convierta en el albergue de la mecindad de la zona. El cambio de imagen de la zona no dependerá de ningún tipo de Administración, ni local ni autonómica, sino del porvenir del terreno, ya que la parcela contigua pertenece a una constructora y la edificación de viviendas puede estar cerca en el tiempo. Podrá ser uno de los destinos del terreno de Petrogal, ya que la posibilidad de una futura estación de servicio se hace casi inviable. Lo que en un pasado lejano iba a ser un hotel con área de tiendas y una posible gasolinera se convertirá en unos pisos al estilo de Milladoiro. Lo único que se podría parecer al centro comercial proyectado en la imaginación de los vecinos es el supermercado instalado recientemente cerca de allí. LA ESTAMPA HOY. Continúa quedando la caseta a la que no afectó la expropiación ejecutada por la Xunta. EL DÍA QUE TODO EMPEZÓ. El 11 de junio del 2002 arrancó el derribo para construir una rotonda en Vidán.