Rendidos ante una pulpada

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ / XOÁN A. SOLER

Crónica | Lleno total en todas las actividades festivas Emilio Pérez Touriño comió en las pulperías de la Alameda junto al alcalde y concejales, después de pasear por la subida de Santa Susana. Conde Roa también se dejó ver por la fiesta

25 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La costumbre de quedar para comer el pulpo en las casetas de la Alameda el jueves de la Ascensión se está convirtiendo cada vez más en una cita difícil de cumplir. De las cinco o seis casetas, sólo queda una y, encima, los precios hacen de esta costumbre un lujo casi asiático. Pese a todo, hay quienes se mantienen fieles a la costumbre y no pierden la oportunidad de dejarse ver por la Susana. A la cita acudió ayer, por primera vez como presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, perfectamente escoltado por el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, y varios concejales del grupo socialista. La cita, muy planificada, no estuvo exenta de anécdotas. Primero un café rápido en el Azul y una charla animada con el hostelero Ramón Boullón. Tras el breve descanso, se inicia el camino hacia la Alameda. Al llegar a la altura más o menos de las Marías, salta la sorpresa. Menuda casualidad, Gerardo Conde Roa y varios compañeros de su partido se encuentran con el alcalde y Touriño. Saludo, palmadita en la espalda y, claro, la foto. Pero no fueron los únicos que atrajeron a las cámaras, Carlos Pillado (PP) y Adelaida Negreira (PSOE) improvisaron un baile al son de la fanfarria: Bernardino Rama y Teresa García Sabell les hacen la competencia a sólo unos pasos. Tras el encuentro de futuros candidatos a la alcaldía por el PP y PSOE, ambos siguen caminos diferentes. La comitiva socialista inicia la subida hacia Santa Susana. Touriño y Bugallo brindan el saludo y estrechan las manos a cuantos compostelanos se acercan a ellos. De entre todos, llama la atención el saludo efusivo que Touriño le ofrece a un niño, al que abraza y alza en brazos. Por supuesto, las cámaras se disparan. Ya casi en la cumbre, junto al saltamontes y la «V», el baño de multitudes está a punto de llegar a su fin. En la única caseta de pulpo ya tienen todo preparado desde hace una hora. A la entrada de la caseta, qué casualidad, vuelven a encontrarse Conde Roa y Sánchez Bugallo. El primero recibe las felicitaciones de un grupo de comensales, que le felicitan por su vuelta a la política. David Pillado, José Luis Sánchez Agustino no se separaron del candidato y optaron por dar un paseo más antes de comer el pulpo. Los que dan por finalizado el paseo son los socialistas, que ocupan dos mesas al fondo de la caseta para degustar también empanada y unas raciones de churrasco. El paseo de los políticos le dio un toque diferente a la mañana en la Alameda, donde algunos compostelanos prefirieron aprovechar la mañana para subir en las atracciones y evitar así la saturación de la tarde. En la jornada matinal, las atracciones con más éxito fueron las destinadas a los niños más pequeños seguidas de las camas elásticas y el saltamontes. La fiesta, además de en la Alameda, también llenó otras calles de la ciudad. En la praza do Toural, los payasos cautivaron a niños y adultos. En la rúa do Vilar, la Banda Municipal de Música dirigida por Casiano Mouriño Maquieira atrajo la atención de numeroso público, que bloqueaba el paso en dirección al parque de la Alameda.