RESPUESTA
06 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Las negociaciones con la Consellería de Industria y el Concello constituyen la esperanza que les queda a los vendedores compostelanos para enfrentarse a los efectos del centro comercial de As Cancelas. La Xunta estudiará algunas acciones tendentes a contentar de alguna forma a los afectados, y el Ayuntamiento repasará los compromisos suscritos con el Centro Comercial Aberto para entresacar las posibilidades de actuación, aunque Raxoi considera que esa interrelación tiene que ser recíproca. El gobierno local prometió la elaboración de un estudio sobre el comercio de la ciudad para tener una orientación y un diagnóstico que aclare el panorama y las necesidades del sector. El alcalde quedó de encargarle el informe al Consorcio. Sería un instrumento de trabajo útil para el Ayuntamiento y ofertable al comercio. El gremio se muestra escéptico ante la iniciativa municipal, al considerar que ya hay herramientas de trabajo suficientes para conocer la situación de los empresarios de las tiendas tradicionales. La implantación del centro comercial, que supondrá una inversión de 150 millones de euros, tiene mayores repercusiones para el Área Central, en opinión de Raxoi, lo que en cierta manera representa un preaviso a los integrantes de este complejo para que adapten los negocios a la realidade que se les «avecina». La clave para los gobernantes locales es el aprovechamiento de las sinergias que atraerá la ubicación del nuevo centro a quinientos metros del actual. Y en lo que atañe al Ensanche, Raxoi palpa una modernización de sus estructuras comerciales que les hará afrontar con ciertas garantías la nueva etapa.