Néstor Rego será una vez más alcaldable del Bloque

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Crónica política | Las municipales y el BNG Las presiones de sus correligionarios mudaron su parecer de no renovar su candidatura el próximo mandato

29 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La incógnita ha quedado despejada. Néstor Rego repetirá como candidato a la alcaldía de la ciudad en el año 2007. No era esta su determinación, pero sí el determinismo de la política nacionalista en Santiago. Tras consultarlo seriamente con la almohada, Rego no se veía nuevamente como aspirante del BNG. Tras once años en Raxoi, creyó que era el momento de dejar atrás la vida municipal y virar el rumbo. El Ayuntamiento supedita y el móvil se convierte a menudo en un perro de presa. La Cidade da Cultura era uno de los destinos que se barajaban para el devenir político del edil. Rego dejó bien claro recientemente que la disponibilidad era el mayor condicionante de su futuro en Raxoi. La decisión del candidato debía partir «da posición individual, se se está ou non en disposición de continuar». Ese obstáculo ya está salvado. Le ayudaron a convencerse sus compañeros ideológicos. «Non hai recambio. O candidato non pode ser outro», dijo un integrante de la organización, en la línea del actual portavoz municipal. La almohada le sirvió de poco a Néstor Rego. Anteayer llegó al consello local y sacó a todos de dudas. Renovará sus aspiraciones al sillón municipal por el BNG durante un periplo de cuatro años. Aunque hay militantes de la organización que acortan ese plazo, según las circunstancias electorales o personales. La candidatura tendrá que ser ratificada por la asamblea local y por la dirección del Bloque. Podría ser que surgiesen propuestas alternativas, aunque previsiblemente, salvo sorpresas, Néstor Rego será la única voz que exponga en su día su mensaje de alcaldable a los afiliados nacionalistas. Esquerda Nacionalista (EN) respaldará la candidatura del concejal, como ha hecho en los anteriores comicios, cuando Rego se jugaba sin demasiado riego el número uno con Xaquín Fernández Leiceaga. Pero EN estaba a la expectativa de lo que pudiera decidir Rego y tenía claro que, en caso de renuncia del portavoz, presentaría a su propio candidato, que sería el edil Manuel Portas. Elvira Cienfuegos sería el otro nombre que estuviese seguramente en el candelero. En el seno del BNG Néstor Rego tiene fama de rigor y solvencia en su quehacer político, pero también existen opiniones nítidas en el sentido de que su poder de seducción es manifiestamente mejorable. Su estilo dista bastante del que imprimió a su portavocía Encarna Otero. La gente del BNG recalca que el primer teniente de alcalde tiene un año por delante para acuñar con mayor firmeza su sello de candidato. El próximo mandato los nacionalistas pondrán en práctica, por lo demás, una de las iniciativas que ya estudiaba para el periodo vigente: la lista cremallera. Gracias a su aplazamiento se pudo solucionar el contencioso del tercer y cuarto puesto, que ocuparon Manuel Portas y Xosé Manuel Iglesias, por este orden. Pero el próximo mandato (vislumbrando a un año vista un panorama que tiene claros visos de reproducirse) la cremallera desplazará a uno de los dos a la quinta plaza. En el medio hay que colocar ineludiblemente a una mujer, que será sin duda la responsable local del Bloque, Socorro García. La militancia compostelana, mirando de reojo a los demás partidos, se lanza más que otra cosa a la aventura de hacer quinielas sobre la representación que va alcanzar el BNG en la próxima legislatura municipal. El objetivo es mantener la primera tenencia de la alcaldía y calentar algún escaño más en el salón de plenos. De no ocurrir esto último, es probable que al menos en un caso haya llanto y crujir de dientes.