Crónica | Gastar seis mil euros en un día Pablo Camarero, un joven músico de Bertamiráns, gastó ayer 6.000 euros en el centro comercial Hipercor tras ganar un concurso de Movistar. Y le sobraron cuatro horas
25 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a sombra de Hollywood es muy, muy alargada, y cualquier momento es bueno para imitar a Julia Roberts en su afán consumista de Pretty woman . Los topicazos y estereotipos atraviesan el Atlántico con más rapidez que las aves migratorias. Ayer le tocó el turno a Pablo Camarero, un joven músico de Bertamiráns, y a María Jesús Ruiz, que voló desde Barcelona para estar con su novio en un día lo suficientemente importante como para no perdérselo. La importancia de la jornada se la dio a Pablo el haber ganado el concurso de Movistar El día de tu vida . El premio, muy peliculero, una jornada de compras con limusina, azafatas, guardaespaldas y 6.000 euros para gastarse en el Hipercor de Santiago. Vamos, lo que haría la pija Paris Hilton en una de sus habituales mañanas. Para Pablo y su novia, el gran día fue ayer. Llegaron puntuales, en limusina blanca, caminaron por una alfombra en este caso no roja sino azul y fueron recibidos con un ramo de flores también azules por el equipo directivo del centro comercial y de Movistar. Una escena digna del último estreno de Hollywood o de una película de Paco Martínez Soria. El ganador, flanqueado por un par de azafatas que no apearon las gafas de sol ni ante la poca claridad del día ni en el interior del establecimiento -quizás para dar más glamur al momentazo-, quiso mantener el secreto de su lista de la compra en un primer momento. Sólo dijo que quería material necesario para su trabajo -Pablo es músico-, obsequios para la familia, algún electrodoméstico, un ordenador portátil, y María Jesús aseguró que algún libro. De hecho, lo primero que eligieron fue Llámame Brooklyn , de Eduardo Lago. También intentaron adquirir el último trabajo del músico gallego Abe Rábade, «para promocionar a un amigo», pero todavía no está en los puntos de venta. Lo único que no podían comprar según las reglas del certamen eran viajes, seguros, y material del vehículo. A la media hora, la pareja ya estaba cómoda posando delante de los flashes. De hecho, hasta parecían famosos diciendo a los periodistas «¿no traéis grabadora?» o «¡ya empezamos a exigir!». No les hizo falta esperar a que las puertas de Hipercor se cerraran para terminar la lista de la compra. Probablemente la tenían ya muy elaborada. A las seis de la tarde, y tras pasar todo el día allí y ser invitados a comer en el restaurante del centro comercial, Pablo y su pareja subieron a la limusina blanca para volver a casa. «Hay que celebrarlo», había dicho antes María Jesús. Al final, el flamante ganador de los seis mil euros y su novia se llevaron dos ordenadores -uno de ellos portátil-, electrodomésticos, cosmética, ropa y material deportivo, bolsos, zapatos, cinturones... en fin, algún que otro capricho. Una jornada que a muchos les gustaría vivir, aunque la mayoría prefiriese pasarla de una forma más anónima.