En directo | El parque infantil de educación viaria se instala en Arzúa Alumnos de primaria de los centros escolares del municipio se familiarizarán hasta la próxima semana con las señales y las maniobras de conducción
24 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.No se sabe si alguno o alguna de ellas llevan a un Fernando Alonso en su interior, pero lo cierto es que con la destreza que sin excepción mostraron al volante cualquiera serviría para emular a un pequeño campeón de Fórmula 1 en el anuncio del nutritivo Cola-Cao. A ninguno de los diez escolares de Arzúa, que ayer cerraron la primera jornada del parque infantil que la Dirección General de Tráfico instaló en el centro multiusos de la localidad para instruir a los pequeños en las normas básicas de circulación, les resultó una novedad la práctica de la conducción. Además de confesar al unísono que manejar el minikart a batería por el circuito móvil de la DGT fue lo que más les gustó de la clase, para ese grupo de cuarto curso de primaria del colegio público de Arzúa no fue su primera experiencia a los mandos de un cuatro ruedas. Niños y niñas, todos presumieron con orgullo inocente saber conducir ya. Se sobreentiende que a su manera, salvo en algún que otro sorprendente caso como el de Alejandro y el de Adrián. Con tan sólo nueve años, estos dos escolares jugaron y perjuraron saber manejar «eu solito» lo que se conoce como un tractor de los grandes. Alejandro, además, «unha minimoto a gasolina». ¿Que cómo? Pues ya se sabe que a los niños les basta con su curiosidad para aprender. «Eu sólo mirando para o meu pai», reconoce alguno. Con la parte práctica dominada, cae de cajón que para estos pequeños con como mucho 10 años el significado de las señales de tráfico como el stop, el ceda al paso y la dirección prohibida o el de los tres colores de los semáforos está chupado, que dirían entre ellos. «A min ensináronme meu pai e miña nai indo de viaxe», dice una de las niñas del grupo, que llegaron a la clase de Tráfico con la teoría aprendida gracias a las lecciones que ya habían recibido en el colegio de la mano de la Policía Local.