Lavacolla en el quinto pino

Nacho Mirás SANTIAGO

SANTIAGO

En directo | Un servicio que clama al cielo Un redactor de La Voz tarda dos horas en llegar desde Cacheiras al aeropuerto y, para eso, viajando de prestado, porque el transporte público no soluciona el enlace

07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?arlos, un lector de La Voz, se quejaba ayer en una carta publicada en la página 7 del «inoperante transporte público al aeropuerto». Y nada como ponerse en la piel de un usuario para constatar algo que se hace evidente pero que no deja de sorprender: el servicio no está, ni mucho menos, a la altura de una capital de un país ni de un aeropuerto que pretende ser el más importante del noroeste. Si añadimos la inexistente red de autobuses comarcal, el resultado es tan lamentable que casi dan ganas de llorar: dos horas para llegar un sábado por la mañana desde Cacheiras a Lavacolla y, para eso, recurriendo a un amigo. 10.00. Me convierto en uno de los muchos jóvenes que viven en el extrarradio porque los precios en la ciudad están imposibles. Me marco el objetivo de llegar a tiempo a Lavacolla para coger el vuelo 1577 de Iberia que, con salida a las 13.40, me llevará a Barcelona. Y no quiero pagar el clavo de 9 euros (hace una semana 6,95) por cada día que deje el coche en el aparcamiento ni ir en taxi, así que el objetivo es usar sólo transporte público. 10.30. Me planto en la parada de Cacheiras, junto al restaurante Canaletto. Debería pasar un bus de La Estradense que me lleve a Santiago. Espero. No viene nadie. Armando tiene la basura sin recoger. En la parada no hay información sobre horarios. Sigo esperando, no es cuestión de ser un agonías. 11.00. Hace frío. Me aburro. 11.15. Me preocupo ¿Saliendo a esta hora llegaré al embarque a las 13.00? Llamo al 11888, que me suena por el anuncio de Los Pelochos. Pido el teléfono de la empresa La Estradense en Santiago. -Por La Estradense no me sale nada en Santiago, sólo una gestoría. -¡Pues qué bien! Busque en A Estrada. -¿Provincia? -No sé, ¿Murcia? (es broma). -Lo tengo, tome nota: 986 570 018. ¿Le pongo? -No, ya llamo yo. 11.17. Llamo. Me atiende un empleado de La Estradense: -¿A qué hora hay bus para Santiago hoy desde Cacheiras? -Por la mañana, a las 8.30 y 10.00. -¿Y nada más? ¡Tengo que llegar al aeropuerto! -Pues el siguiente es a las 15.00. -Vale gracias, pero no me vale (el empleado es muy amable y me dice que el bus a Santiago cuesta 1,10 euros). 11.25. Estoy tirado en Cacheiras. Llamo otra vez al 11888 y pido el teléfono de la Empresa Freire. -Tome nota: 981 588 111 ¿Le paso? -No, llamo yo. 11.27. Llamo a Freire. No cogen. No sé a qué hora tengo bus a Lavacolla. No voy a llegar. Marco otra vez el número de Los Pelochos. Se forran. -¿Me da el número de información del aeropuerto de Lavacolla? -Tome nota : 981 597 550 ¿Le pongo con el número? -¡Que no, que ya llamo yo! (qué coñazo, por favor). 11.30. Llamo a Lavacolla. No me coge nadie. Insisto. Nada, no hay vida al otro lado. Vuelvo a marcar el número de Freire. La llamada se pierde en el universo de las llamadas perdidas. El tiempo corre. Plan B, o busco a un amigo, o llamo a un taxista. Lo del amigo me fastidia. 11.31. Marco el teléfono de un taxista de Os Tilos que dejó su tarjeta un día en mi buzón, José Ramón Abel (629 19 9999). Es extremadamente amable y dice que en un periquete se planta en Cacheiras y me lleva al aeropuerto. -Ata Lavacolla son 19 euros; a Santiago, 8,50. 11.33. Una hora perdida y sólo he gastado dinero en teléfono para nada. Echo cuentas y decido llamar a un amigo para que me lleve a Santiago, confiando en que seré capaz de llegar al Freire. 11.45. Llega mi amigo. Salimos pitando. Desde el coche llamo otra vez a Freire. Esta vez me cogen: -Ten un ás doce desde a praza de Galicia, custa tres euros. Outro ás 12.30 desde Doutor Teixeiro, custa 1,70. 11.50. Igual llego. En diez minutos tenemos que estar en la praza de Galicia. Procuramos respetar los límites de velocidad. Al llegar a Pontepedriña se acabó: atasco interminable. Corre el tiempo. Finalmente, superamos el obstáculo y a las 11.57 conseguimos alcanzar e Hórreo. Me bajo a toda pastilla y echo a correr, literalmente, a la praza de Galicia. Llego justo, pero llego. Si llevase equipaje, el esfuerzo habría sido imposible y tendría que esperar hasta las 12.30. 12.00. Me subo al bus. Pago tres euros. En un cartel pone que es un servicio entre Ryanair y Freire. Le pido al conductor una tabla de horarios. Muy amable, me dice que sólo tiene una, que me la presta para echarle un vistazo. Viajamos solos. 12.05. Atasco en Doutor Teixeiro. La gente aparca como le da la gana. 12.11. Llegamos a la estación de autobuses. Se suben cinco personas. Salimos a las 12.15 y vamos por autovía. El bus es cómodo (faltaría más, por quinientas pesetas). 12.27. Llegamos a Lavacolla. Todavía tengo media hora hasta el embarque. Miro el reloj: Cacheiras-Lavacolla, dos horas justas. Un desastre. Y menos mal que un amigo acudió al rescate.