TRIBUNA | O |
17 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.DEFINITIVAMENTE, de lo que se trata es de marear al personal. Parece que cualquier ocasión es buena para echarse al monte de los arrebatos localistas. Desconocemos si a quienes frecuentan esos pagos les resulta provechoso el asunto, mas lo que está claro es que lo de andar partiéndose el pecho constantemente por el pueblo es muy poco imaginativo y suena un tanto falso. Un concejal de la oposición compostelana ha instado el otro día a los gobernantes autonómicos a que repriman -literalmente- sus ímpetus expansionistas o divisionistas, y ello porque le parece mal que, aparte del compostelano, exista en A Coruña otro instituto de medicina legal. Todo muy épico. Se trata, en definitiva, de llevar el asunto de la integridad de España a las autopsias, de tal modo que ni los muertos se libren del martillo pilón de la unidad de destino en lo universal. Una lástima que este concejal patriota no hubiese tenido responsabilidades sanitarias en la difunta administración autonómica pepera, porque le hubiera podido aplicar sus criterios sobre la calidad del servicio sanitario a los vivos y quizás nos hubiésemos ahorrado algún que otro aspergillus. Yo sigo en estos temas, amigo concejal, las indicaciones del eterno presidente Aznar, quien al referirse a la tragedia del Yak 42 dijo que a los muertos hay que dejarlos en paz. Pues eso. Ya sabemos que los rojos y los radicales que gobiernan en la Xunta de Galicia quieren acabar con las unidades, de España, de Santiago o de millar, pero no creo que sus pérfidas y enfermas mentes separatistas conciban la creación de otro instituto de medicina legal como un acto de secesión, ¿no le parece?.