Reencuentro con Uruguay

La Voz

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Patio de vecinos Los originarios del país latinoamericano celebraron una fiesta en Santa Isabel

01 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los uruguayos residentes en Santiago y muchos otros llegados de diferentes puntos de Galicia se lo pasaron ayer en grande en el pabellón polideportivo de Santa Isabel con la fiesta que cerraba las jornadas Uruguaios connosco que, desde el jueves, se han venido celebrando en la capital de Galicia, organizadas por el Consulado General de Uruguay en Galicia y la Asociación de Uruguayos en Compostela. Fueron varias horas intensas para el reencuentro con la tierra, su folclore y los amigos. El encuentro se abrió con una muestra de folclore uruguayo en la que participaron coros y grupos de danza llegados de A Coruña y Carballo. Entre las expresiones folclóricas no faltó el candombe, que fue servido por el grupo Cuerda y Tambores, de Vigo. La actuación de un conjunto de carnaval uruguayo cerró la muestra, a la que siguió la música de cantautor. Una gran «fiesta bailable» amenizada por la Banda de Nash y el grupo Bate que Bate puso fin a la entrañable jornada en la que, por supuesto, corrió el mate de boca en boca. Moda de temporada Un año más, el Centro Comercial Compostela ofrece su promoción Festival de los Complementos que, en esta ocasión, incluirá hasta el día 8 dos pases de moda diarios mostrando las últimas tendencias. El primer desfile tuvo lugar ayer en la planta primera del centro, y con él la primera demostración en vivo, con modelos profesionales, de las tendencias en moda de complementos que estarán a la última esta temporada de otoño-invierno. Tendrán protagonismo las prendas de pelo, las inspiradas en la indumentaria de los primeros aviadores, así como, entre otras, la línea folk, abierta a fusiones y mezclas. En los sucesivos desfiles se irán presentando nuevas sugerencias y propuestas de moda. Secretario capitular Leonardo Lemos Montanet tomó ayer posesión de su cargo como canónigo secretario capitular en un acto privado celebrado en la catedral en el que el presidente del Cabildo le entregó el sello capitular y las llaves de la secretaría.