PINCELADA
13 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LOS DAÑOS en los bienes públicos ya sean por actos vandálicos o por el deterioro provocado por el uso no suponen una factura excesivamente alta para las arcas municipales. Alrededor de cien mil euros, lo que representa un poco más de un euro por cabeza. Es cierto que lo realmente ideal es que fuéramos capaces de reducir a cero el coste de reposición de los bienes públicos como consecuencia de daños provocados, pero cualquiera sabe que el deterioro, ya sea en la vivienda propia o en la calle, supone un gasto fijo difícilmente eliminable. También es verdad que en las cuentas del Concello no se computan daños irreparables, totalmente provocados, como los que se producen en esculturas y en casas del casco histórico. Un daño cuyo coste de reposición se escapa a las posibilidades económicas tanto de nuestro Ayuntamiento como de otras administraciones.