CRÓNICAS URBANAS
06 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ES POSIBLE que mi palabra como santiagués no valga mucho si la levanto para lamentar el proyecto de la Xunta de llevarse la Consellería de Pesca a Vigo, porque parece lógico que los compostelanos nos sintamos molestos por este tipo de iniciativas. Si hay dudas, se lo preguntaremos a los vecinos en el próximo Barómetro Urbano de La Voz, pero hasta me parece una tontería por evidente. En la capital gallega, que siempre ha sido generosa con otras urbes, también somos capaces de reconocer el maltrato que ha sufrido en los últimos lustros la ciudad más grande de Galicia (desde San Caetano y desde Madrid), e incluso observamos con preocupación la mala suerte que tuvieron con sus representantes públicos locales, pero no es lógico intentar arreglar sus males reabriendo heridas institucionales pasadas ni reavivando enfrentamientos ciudadanos. Vigo se merece otras soluciones. Y otros políticos.